Jugarse el pellejo
Por Alfonso Villalva P. Mi apariencia, si usted pudiera conocerme en persona, seguramente no le sorprendería, y mucho menos con mis ropas de día de descanso. No. No es algo impactante para el ojo urbano habituado a los cuadros prescindibles, a las figuras citadinas olvidables, quizá deleznables, merced a los…
