Collage de la senadora Molly Donahue, del estado de Iowa/FB
Por el equipo de Progresista de Maryland
Febrero marca el inicio del Mes de la Historia Afroamericana, un momento para honrar la historia de la comunidad negra, celebrar su alegría y reconocer las generaciones de lucha, brillantez y resiliencia que nos han traído hasta aquí.

En un momento en que nuestro país y el mundo se sienten abrumados por el caos, la crueldad y la incertidumbre, sigue siendo esencial que nos detengamos a celebrar a las comunidades marginadas mientras continuamos la lucha por la justicia.
Al honrar la historia afroamericana, también nos enfrentamos al daño real que está ocurriendo en este preciso momento.
El viernes pasado, comunidades de todo Maryland se unieron a un día nacional de acción para protestar contra la violencia y la crueldad del ICE y el daño que sigue causando en nuestros barrios.

Esta urgencia aumentó después de que el Departamento de Seguridad Nacional comprara discretamente un enorme almacén en Hagerstown, con la posibilidad de convertirlo en un centro de detención con capacidad para alojar hasta 1500 personas.
Esta medida parece diseñada para eludir la ley de Maryland que prohíbe nuevos acuerdos de detención de inmigrantes.
Los activistas locales están oponiéndose firmemente, porque los centros de detención no nos hacen más seguros, sino que destrozan familias y traumatizan a las comunidades.
