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En Teherán, cientos de miles de iraníes se manifestaron en apoyo del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, hijo de su antecesor, el ayatolá Alí Jamenei, quien fue asesinado el 28 de febrero cuando Estados Unidos e Israel dieron inicio a sus ataques contra Irán. Irán afirma que la guerra se ha cobrado la vida de más de 1.255 personas y ha causado heridas a unas 10.000.
Las cámaras de seguridad de una escuela masculina de Irán captaron el domingo un ataque israelí-estadounidense cerca de dicha institución educativa. Según los medios estatales iraníes, un niño llamado Mahyar Zanganeh murió en el ataque. El lunes, grupos de personas se congregaron en Teherán para asistir a los funerales de víctimas de los ataques israelíes y estadounidenses.
Asistente al funeral: “Si se establece un alto el fuego, la sangre de nuestros mártires habrá sido en vano. Y, en mi opinión, un alto el fuego constituye una falta de respeto para todos estos mártires. Sinceramente, [pienso que] esto debe continuar hasta el final”.
En Australia, cinco jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán que habían solicitado asilo en dicho país recibieron visas humanitarias. La televisión estatal iraní había calificado a estas jugadoras de “traidoras en tiempos de guerra” por negarse a cantar el himno nacional de Irán.
