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Cuatro exiliados cubanos murieron el miércoles en un tiroteo entre guardias fronterizos de Cuba y una lancha rápida estadounidense que transportaba a diez exiliados cubanos.
Según el Gobierno cubano, los hombres a bordo de la lancha rápida, registrada en el estado de Florida, abrieron fuego cuando guardias cubanos se aproximaron a la embarcación para realizar una inspección frente a la costa noreste de la isla.
Los guardias cubanos respondieron a los disparos y mataron a cuatro de los hombres. Otros seis resultaron heridos y ahora están detenidos en Cuba. El Gobierno cubano afirma que los hombres estaban intentando llevar a cabo “una infiltración con fines terroristas”. Asimismo, medios de comunicación cubanos informan que los hombres portaban armas, bombas molotov, chalecos antibalas y equipos de camuflaje.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dijo el miércoles que Estados Unidos investigará lo sucedido. Rubio habló durante una reunión de líderes caribeños, quienes manifestaron su preocupación por la creciente crisis humanitaria que atraviesa Cuba debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, que ha dejado a la isla sin el suministro de combustible que necesita con urgencia.
También el miércoles, dos buques de la Armada de México zarparon del puerto de Veracruz rumbo a Cuba con más de 1.000 toneladas de ayuda humanitaria. Las autoridades rusas afirman que están evaluando la posibilidad de suministrar combustible a Cuba, y el miércoles Canadá se convirtió en el país más reciente en comprometerse a enviar ayuda alimentaria a la isla.
Haga clic aquí para ver nuestra entrevista con Medea Benjamin, cofundadora de la organización CodePink, quien acaba de regresar de Cuba y está ayudando a organizar una misión humanitaria de solidaridad con ese país para el próximo mes.
