Ana Virginia Bustamante desborda su fe y su imaginación. Foto cortesía.
Ana Virginia Bustamante y su pesebre andino en Sanford, Florida
ORLANDO, Florida. En la época de la Navidad, resalta la tradición y el espíritu navideño en el hogar de la familia de Ana Virginia Bustamante en la ciudad de Sanford, Florida, donde desborda la devoción al Niño Dios.
Cada año, Ana Virginia se esfuerza en presentar el nacimiento del Niño Dios en su pesebre, como una forma de enfatizar el mensaje de esperanza, paz y amor por la humanidad.
«Para mi la Navidad es un tiempo de paz», afirma Ana Virginia, quien ejerció la docencia en Perú y posteriormente prestó sus servicios hasta su jubilación en la Oficina Postal de Estados Unidos en Nueva Jersey.

Tradición y devoción de familia
Historias como la de Ana Virginia, muestra el verdadero espíritu navideño. «Siguiendo la tradición de mis padres, yo lo realizo con mucho fervor hace más de 40 años. Mi promesa al Niño Dios es mostrar el más bello pesebre del mundo», sostiene al momento de observar el establo que le tomó casi una semana para terminarlo.
«El Nacimiento es mi propia forma de adorar a Dios, darle gracias por todas las bendiciones y le dedico mi creatividad y apenas empiezo, surge en mi mente la figura de mi querido padre Carlos, quien con su ejemplo me enseñó la manera de armarlo, además de las conexiones de electricidad y otros detalles que son tan importantes».
«Si yo tuviera una estrella», un mensaje profundo
«Si yo tuviera una estrella que brille como en Belén alumbraría a mi patria para verla renacer». Son los primeros versos de la hermosa poesía de Leticia Rojas, publicada en su libro «La Burbuja de Lorena».

Este año, mientras aguardaba el mes de diciembre para iniciar el delicado trabajo de armar el pesebre, le cruzó por la mente de Ana Virginia el mensaje del poema «Si Yo Tuviera una Estrella», donde su autora expresa su deseo de esperanza y un renacer nacional pidiendo a esa estrella guiar a su patria invocando un profundo deseo de fe y la honradez.
Nacimiento costumbrista andino
Ana Virginia, conocida cariñosamente como Pochita, le da brillo con un nacimiento costumbrista donde el Niño Jesús lleva atuendos de la ciudad imperial del Cusco y los animales y otros objetos alrededor del pesebre tienen motivos andinos. Combina el nacimiento con otros elementos decorativos occidentales, dando vida imaginativa con sus montañas y lagos.
«Debo mencionar que la Sagrada Familia es un regalo de mis amados padres. Desde que se casaron, nunca faltó el Nacimiento en su hogar», según iba narrando a Fernando Cervantes, su esposa Lucy y Néstor Ikeda, reconocidos periodistas internacionales, quienes se sintieron impresionados al observar el nacimiento donde resalta la imagen del Niño Jesus y más de mil figuras navideñas.
«Para el Nacimiento, utilizo toda mi imaginación y creatividad en la selección de los elementos decorativos, como las casitas al estilo estadounidense, el ambiente de la nieve alrededor, sus luces, la oficina postal, los bomberos,el lago su pileta, el gran teatro, la pista de patinaje, los hospitales, la corte, los bomberos,los espectadores donde fluye el agua, los niños jugando en la nieve, o ver a Santa con su trineo de regalos, y todo lo que crea escenas navideñas».

Las sandalias del Niño Jesús
Este año de 2025, la vestimenta del Niño Jesús en el pesebre es típicamente andina, con su chaqueta y manto, procedente de Cusco, Perú, incluyendo las sandalias doradas.»No me creerán si les digo que el Niño Jesús es juguetón, a veces lo encuentro que en uno de sus diminutos pies no lleva su sandalia. No me imagino el por qué se los quita», se pregunta por un momento.
Recuerdos de una escuela peruana
«En la época en que trabajé como profesora —recuerda Ana Virginia— a mis estudiantes de primer grado les enseñaba el significado de la Navidad, a cantar villancicos adorando al Niño Jesús; hicimos un Nacimiento con expresiones de peruanidad y posteriormente cada uno recibió un pequeño regalo. El premio más grande que recibí fue ver en sus caritas la alegría de lo que para ellos era la Navidad, la fe que tenían en el Niño Jesús.
La Navidad es la consagración más grande en el mundo católico, todos esperamos adorar al Niño cada 24 de diciembre y festejar su llegada el 25.
A todos ustedes les deseamos una FELIZ NAVIDAD, con espiritualidad y amor al prójimo.
