El obispo García subraya la importancia de la Ley de Derechos Electorales

La Ley fue promulgada por el presidente Lyndon B. Johnson en 1965. Foto: Big Train and the LOCO Motive/FB

WASHINGTON, 5 de agosto de 2026. – La Ley de Derechos Electorales fue promulgada el 6 de agosto de 1965. Esta histórica legislación contribuyó a promover la igualdad de acceso al voto y fortaleció la participación en nuestra democracia. En reconocimiento a las seis décadas transcurridas desde su promulgación y su continua relevancia en la actualidad, el obispo Daniel E. García, presidente del Subcomité para la Promoción de la Justicia Racial y la Reconciliación de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, emitió una declaración.

“La Ley de Derechos Electorales de 1965 surgió de los sacrificios y la perseverancia de innumerables personas que trabajaron para garantizar el derecho fundamental al voto, en particular para las comunidades de color que durante mucho tiempo habían sufrido discriminación y exclusión.

Obispo García. Foto: Diocese of Austin/FB.

“Hoy, muchas comunidades de color se preocupan por cómo los acontecimientos recientes afectarán su representación justa y su futura participación en el proceso democrático. Haciéndonos eco de nuestro Santo Padre, el Papa León XIV, afirmamos el valor de la democracia ‘en la medida en que garantiza la participación efectiva de los ciudadanos  como reflejo de su dignidad. [1] Durante décadas, los obispos estadounidenses han defendido el derecho de los ciudadanos elegibles a participar plenamente en la vida pública, incluyendo la protección del derecho al voto. [2] Alentamos a todos los ciudadanos a ejercer su derecho al voto e instamos a los legisladores a salvaguardar el derecho al voto y promover la representación justa para todos. Hoy también es una ocasión para recordar la historia, arduamente conquistada, del derecho al voto en nuestro país y para reafirmar nuestro compromiso con el trabajo que aún queda por hacer.

“Que continuemos trabajando juntos por el bien común y por una sociedad en la que todos los ciudadanos puedan participar plena y fielmente en nuestra democracia.”

 

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