Foto cortesía
Un exabogado y exinstructor de capacitación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) que, a modo de protesta, renunció la semana pasada a su cargo aseguró que dicha agencia federal mintió ante el Congreso en relación con la drástica reducción de los estándares de entrenamiento para nuevos agentes.
El lunes, durante una audiencia organizada por congresistas demócratas, Ryan Schwank calificó el programa de capacitación del Servicio de Inmigración como “deficiente, defectuoso y frágil”, ya que la agencia ha eliminado cientos de horas de clases de entrenamiento vitales, que incluyen la formación sobre los límites legales para el uso de la fuerza, el manejo seguro de armas de fuego y los protocolos de detención de inmigrantes.
Antes de la audiencia, los demócratas dieron a conocer un conjunto de documentos internos que informantes del Departamento de Seguridad Nacional le proporcionaron al senador Richard Blumenthal. Estos documentos exponen en detalle el hecho de que los nuevos agentes del Servicio de Inmigración reciben casi 250 horas menos de entrenamiento que antes, así como que dicha agencia también redujo los programas de capacitación a solo 42 días.
Estas revelaciones se producen al tiempo que el Departamento de Seguridad Nacional está aumentando rápidamente el número de nuevos agentes contratados, lo que ha generado alarma sobre la erosión de los estándares de selección y capacitación de dicha agencia.
El testimonio de Ryan Schwank se produce pocas semanas después de que el director del Servicio de Inmigración, Todd Lyons, testificara ante comités diferentes de la Cámara de Representantes y del Senado, alegando que su agencia no había reducido la “parte esencial del entrenamiento”. Los hallazgos de esta semana contradicen las afirmaciones de Lyons.
En noticias relacionadas, el fin de semana pasado, un accidente automovilístico se cobró la vida de Joshua Orta, la única persona que se encontraba dentro del automóvil con el ciudadano estadounidense de 23 años Rubén Ray Martínez cuando este murió en 2025 por disparos de un agente de inmigración en el sur de Texas. Orta, quien era testigo clave de la muerte de Martínez, había planeado hablar al respecto, después de que el Gobierno de Trump mintiera sobre las circunstancias del tiroteo fatal.
