Por Ramón Jiménez
Parece que fue ayer, pero ya transcurrieron 15 años cuando el 26 de julio de 2011 funcionarios del condado de Montgomery, Maryland, y del departamento de Morazán, El Salvador, firmaron un acuerdo de hermanamiento.

Desde entonces ese hermanamiento se ha cimentado y ha producido excelentes resultados particularmente en el campo de la educación, pero también en el acercamiento de las dos comunidades.
Así lo destacaron oradores invitados a la celebración de una recepción benéfica que tuvo lugar este jueves 1 de octubre en la legendaria Glenview Mansion, que es parte del Centro Cívico de la ciudad de Rockville, y cumple 100 años de construida, precisamente este año.

La ceremonia contó con la participación del ejecutivo del condado de Montgomery, Marc Elrich, quien es uno de los fundadores y ha visitado Morazán y otras comunidades salvadoreñas, inclusive durante los años del conflicto armado en ese país centroamericano, que cuenta con una numerosa población no solo en Montgomery sino en el estado de Maryland.
“El pueblo unido jamás será vencido”, exclamó Elrich tras su participación, en la que reconoció el aporte de los salvadoreños en el desarrollo local, estatal y nacional, así como a reiterar su apoyo a las comunidades inmigrantes, para que logren un desarrollo justo que beneficie a sus familias y a toda la comunidad.
También la presidenta de Sister Cities Montgomery-Morazán, Dr. Glenda Hernández Tittle, hizo votos porque se sigan cosechando más frutos. “Durante década y media, nuestro vínculo de hermanamiento ha transformado vidas mediante la amistad global y la acción local”, afirmó.
“Este año nos reunimos para renovar nuestro compromiso con la próxima generación”, remarcó Hernández, una destacada educadora, académica y estratega de políticas públicas cuya trayectoria abarca desde las aulas de educación preescolar y K-12 hasta la administración de educación superior y el desarrollo internacional.
Hernández fue nombrada Educadora del Año por la organización Maryland Latinos Unidos en 2024 y, recientemente, en 2025, recibió el Premio al Servicio Destacado del Profesorado por sus contribuciones excepcionales a la educación superior en la región.

Según los organizadores, los fondos recaudados durante el evento se destinarán directamente a financiar becas académicas para estudiantes destacados, tanto de Morazán como del condado de Montgomery.
El sacerdote Miguel Ventura, uno de los fundadores que llegó desde el departamento de Morazán, señaló que “este es un momento para reencontrarnos y profundizar en la misión de los que siguieron este hermanamiento”.
Ventura aprovechó la ocasión para hacer un llamado.
“Quisiera solicitar a quienes toman las decisiones en este país, que por razones humanitarias se extienda el Estatus de Protección Temporal (TPS) [para los salvadoreños], que venció el 9 de septiembre recién pasado”, indicó.
Ventura dijo que el proceso de hermanamiento no ha sido una casualidad. “Construyamos una humanidad diferente”, apuntó.
