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El agente del Servicio de Inmigración de Estados Unidos que mató a disparos a Renee Good en la ciudad de Mineápolis está nuevamente en servicio y ha sido trasladado a otro estado. Hasta el momento Jonathan Ross no ha enfrentado consecuencias por haber baleado mortalmente a Good en un incidente registrado en enero a plena luz del día.
El portal periodístico The Daily Beast informa que Ross ha vuelto a trabajar en el Servicio de Inmigración al tiempo que el Gobierno de Trump continúa saboteando una investigación sobre la muerte de Good. Al menos seis altos funcionarios del Departamento de Justicia han renunciado a sus cargos por el manejo indebido del caso, así como una supervisora del FBI en Mineápolis que se vio obligada a poner fin a una investigación sobre Ross.
