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La Oficina de Detención Criminal (BCA, por sus siglas en inglés) del estado de Minesota dijo el lunes que el FBI ha notificado formalmente a los investigadores que su agencia no tendrá acceso a las pruebas relacionadas con la muerte a tiros de Alex Pretti. Pretti murió en la ciudad de Mineápolis, el 24 de enero de 2026, tras recibir disparos efectuados por el agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos Jesús Ochoa y el oficial de Aduanas y Protección Fronteriza Raymundo Gutiérrez, quienes dispararon diez veces en menos de cinco segundos. Seis de las balas se dispararon cuando Pretti yacía inmóvil en el suelo.
El FBI se ha negado previamente a compartir información sobre el tiroteo del inmigrante venezolano Julio César Sosa-Celis, quien fue herido en la pierna por agentes del Servicio de Inmigración que luego mintieron sobre las circunstancias del tiroteo. El FBI también se ha negado a proporcionar información sobre la muerte de Renee Nicole Macklin Good, quien falleció por disparos efectuados por un agente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos el 7 de enero de 2026.
El gobernador demócrata Tim Walz se pronunció duramente contra la ocultación de pruebas por parte del FBI y escribió: “Minesota necesita investigaciones imparciales sobre los tiroteos de ciudadanos estadounidenses en nuestras calles. La mano izquierda de Trump no puede investigar a su mano derecha. Las familias de los fallecidos merecen algo mejor”.
