Foto cortesía Democracy Now!
En Japón, las campanas sonaron el domingo en Nagasaki al tiempo que la ciudad conmemoraba los 81 años desde que Estados Unidos lanzara la bomba atómica.
El bombardeo del 9 de agosto de 1945 sobre Nagasaki se cobró la vida de 74.000 personas, apenas tres días después de que Estados Unidos lanzara sobre la ciudad de Hiroshima la primera arma nuclear jamás utilizada en una guerra, que causó la muerte de 140.000 personas. Estas fueron las palabras expresadas por el alcalde de Nagasaki, Shiro Suzuki.
Alcalde Shiro Suzuki: “Los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki nos obligaron a afrontar la realidad de que la humanidad había traspasado incluso el límite de utilizar armas nucleares contra otros seres humanos. […] La teoría de la disuasión nuclear es extremadamente arriesgada. Las armas nucleares no son un ‘mal necesario’ sino un ‘mal absoluto’, y la humanidad y las armas nucleares no pueden coexistir jamás”.
El aniversario se produjo al tiempo que el Gobierno de la primera ministra ultraconservadora de Japón, Sanae Takaichi, ha modificado las políticas de defensa para impulsar la militarización. Takaichi se ha mostrado muy ambigua en cuanto a su compromiso a largo plazo de mantener los tres principios antinucleares de Japón, aprobados hace más de 50 años.
