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Una jueza federal dictaminó que el Gobierno de Trump y el Congreso estadounidense no pueden impedir que la organización de planificación familiar Planned Parenthood reciba pagos de Medicaid, un programa público de salud que ofrece cobertura de atención médica a personas de bajos ingresos residentes en Estados Unidos.
En su demanda, Planned Parenthood afirmó que, sin los fondos de Medicaid, habría tenido que cerrar casi 200 clínicas en 24 estados del país, lo que habría dejado sin asistencia a más de un millón de pacientes. Casi la mitad de las personas que acuden como pacientes a las clínicas de esa organización tienen cobertura de Medicaid.
