Ofrendas florales y osos de peluche en memoria de las víctimas. Foto: City Reynosa/FB
Redacción ML Noticias
Un hombre identificado como Shamar Elkins, de 31 años, mató a ocho niños durante un sangriento hecho de violencia doméstica ocurrido la madrugada de este domingo 19 de abril en la ciudad de Shreveport, dieron a conocer las autoridades.
Los hijos del sospechoso eran siete y el octavo era un amigo de la familia. Las víctimas tenían entre 18 meses y 12 años de edad, según reporte de las autoridades; aunque otras fuentes reportan que las edades de los niños oscilaban entre 3 y 11 años.
Siete niños fueron asesinados dentro de la segunda vivienda, y uno más fue encontrado sin vida en el techo luego que aparentemente intentó escapar, indicó Bordelon. Otro niño saltó del techo y se espera que sobreviva después de ser trasladado a un centro hospitalario.
Dos mujeres, incluida la esposa del agresor, quien era la madre de sus hijos, también fueron baleadas y resultaron gravemente heridas, según Chris Bordelon, portavoz del Departamento de Policía de Shreveport.

Los agentes respondieron inicialmente a un reporte de alteración doméstica poco después de las 6:00 de la mañana. Tras el tiroteo, el sospechoso huyó, robó un vehículo a punta de pistola y fue perseguido por la policía hasta la parroquia vecina de Bossier, donde fue abatido a tiros por agentes al ser confrontado armado, por lo que falleció.
Los investigadores no dijeron qué pudo haber desencadenado la violencia, pero el portavoz Bordelon señaló que los detectives estaban seguros de que se trató “enteramente de un incidente doméstico”.
Según datos dados a conocer, el ataque fue el tiroteo masivo más mortífero en Estados Unidos en más de dos años.
Las víctimas eran tres niños y cinco niñas, según la oficina del forense de la municipalidad de Caddo.
“No sé qué decir, mi corazón está conmocionado”, declaró el jefe de policía de Shreveport, Wayne Smith. “Ni siquiera puedo imaginar cómo podría ocurrir un hecho así”.
Las autoridades indicaron que el atacante disparó contra un total de diez víctimas y que no se buscan otros sospechosos. La investigación continúa mientras la comunidad permanece de luto ante lo ocurrido.
Funcionarios locales describieron la escena como una tragedia devastadora y realizaron un llamado a la comunidad para apoyar a los familiares afectados durante este difícil momento.
Horas después del tiroteo, dolientes se reunieron afuera de la casa de una sola planta y dejaron flores. Una puerta parecía manchada de sangre. Más tarde este domingo tuvo lugar una vigilia de oración cercana que unió a otros miembros de la comunidad que encendieron velas por las víctimas en un estacionamiento.
