Por Alicia Susana Gómez
Para que brote en letras
tu primer balbuceo:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Si en los libros encuentras las verdades
que marcaron tu historia,
y quedaron pendientes
o son las que deseaste
plasmar, con tu palabra:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Cuando tus letras digan
lo oculto, que molesta
y emerja de la tierra
de tu conciencia
lo que nunca pudiste
descifrar de tus sueños:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Si logras descubrir
que no hay papel que alcanza
y las horas que escribes
ya no tienen relojes.
Que un viaje en colectivo
es un periplo a un texto
y en el banco de al lado
está aquel personaje
del próximo capítulo
de tu esbozo primero:
Yo te ofrezco mi vida por un día.
Si encuentras en “el otro”
lo eternamente nuestro:
¡Te ofrezco todo el tiempo
que me queda de vida!
Alicia Susana Gómez escribe desde Buenos Aires, Argentina. Fuente: ARGENPRESS CULTURAL

