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El expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, comparecieron el jueves ante un tribunal federal del distrito neoyorquino de Manhattan, casi tres meses después de haber sido detenidos por las fuerzas armadas estadounidenses.
Tanto Maduro como Flores se han declarado inocentes de los cargos de narcoterrorismo y tráfico de drogas. El abogado que representa a Maduro pidió al tribunal desestimar el caso en su contra, argumentando que el Gobierno de Trump está violando el derecho constitucional a la asistencia legal de su defendido y su esposa al impedir que Venezuela pague los honorarios de los abogados.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha prohibido el envío de fondos, alegando sanciones contra Venezuela. El juez Alvin Hellerstein, quien preside dicho caso, preguntó: “¿Por qué le interesa ahora al Gobierno bloquear esos fondos? Estamos haciendo negocios en Venezuela. El acusado está aquí, Flores está aquí. Los acusados ya no representan una amenaza para la seguridad nacional”.
El juez Hellerstein no emitió un fallo sobre los honorarios legales de Maduro, al tiempo que no ha fijado una fecha para el juicio.
