“No tenemos intención de negociar”: Irán niega las afirmaciones de Trump sobre conversaciones diplomáticas para poner fin a la guerra

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El Gobierno de Trump ha amenazado con intensificar su ofensiva contra Irán, al tiempo que Estados Unidos e Israel entran en su vigésimo séptimo día de ataques. La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo el miércoles que Irán será “atacado con más dureza que nunca”, a menos que acepte rendirse.

La amenaza se produjo al tiempo que el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, desmentía una vez más las afirmaciones del presidente Trump de que funcionarios estadounidenses están negociando con Irán para poner fin a la guerra.

Abbas Araghchi: “Por ahora nuestra política es seguir resistiendo y seguir defendiendo al país. En este momento no tenemos intención de negociar y no se han llevado a cabo negociaciones. […] Queremos que la guerra termine, pero en nuestros términos, de una manera que garantice que no se repetirá y para que nuestros enemigos aprendan una lección que les impida siquiera considerar la idea de atacar de nuevo a Irán. Y, en segundo lugar, el daño sufrido por el pueblo de Irán debe ser compensado”.

Otras exigencias de Irán incluyen el reconocimiento de la soberanía iraní sobre el estrecho de Ormuz. En la mañana del jueves, el ministro de Defensa de Israel dijo que Israel mató a Alireza Tangsiri, comandante de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán. Tangsiri desempeñó un papel clave en el éxito militar de Irán al controlar el acceso al estrecho de Ormuz.

Irán continúa lanzando ataques contra países del golfo Pérsico al tiempo que el Gobierno de Irak culpa a EE.UU. de un bombardeo que mató a siete soldados iraquíes

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Irán continúa lanzando ataques contra Israel y contra bases militares estadounidenses y los países que las albergan. El Ministerio de Salud de Israel informa que casi 150 personas resultaron heridas en las últimas 24 horas a causa de misiles y drones iraníes, de los cuales solo algunos lograron ser derribados por los sistemas de defensa aérea israelíes. Baréin, Kuwait y Arabia Saudí informaron que interceptaron misiles y drones iraníes; mientras que las autoridades de los Emiratos Árabes Unidos dijeron que al menos dos personas murieron y tres resultaron heridas por la caída de fragmentos de misiles.

Mientras tanto, el Gobierno de Irak acusó al Pentágono de bombardear una clínica ubicada en una base militar de la provincia de Anbar, lo que causó la muerte de siete soldados iraquíes y dejó a otros 13 heridos. Las fuerzas armadas iraquíes condenaron el ataque y lo calificaron como una “agresión cruel” que “socava la relación entre los pueblos de Irak y Estados Unidos”. El bombardeo se produjo un día después de que otro ataque contra la misma base matara al menos a 15 combatientes del antiguo grupo paramilitar denominado Fuerzas de Movilización Popular, que incluye a brigadas respaldadas por Irán. El Pentágono negó haber atacado una clínica.

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