Foto cortesía NBC Washington
Redacción ML Noticias
Ya se hizo común que los Washington Commanders de esta capital caigan derrotados en cada juego ya sea en casa o de visita.
Es lo que ocurrió en el Northwest Stadium de Landover, Maryland este jueves 25 de diciembre, cuando cayeron 30-23 ante los Dallas Cowboys.
Ya es tradición de la conferencia NFC (Liga Nacional de Football) celebrar un partido mientras se disfruta el Día de la Navidad en todo Estados Unidos.
Desde el inicio del encuentro, Dallas mostró mayor contundencia ofensiva, donde destacó el mariscal de campo Dak Prescott tras lanzar más de 300 yardas y conseguir dos pases de anotación, guiando al equipo texano a tomar ventaja temprana en el marcador.
La ofensiva de los Cowboys abrió el camino con un envío de touchdown a Jake Ferguson, seguido por una anotación terrestre de Javonte Williams.
Una de las jugadas más trascendentales en partido llegó con una conexión de 86 yardas a KaVontae Turpin, jugada que amplió la diferencia y encendió a los aficionados presentes.
Washington no bajó los brazos y encontró respuesta en el juego terrestre, Jacory Croskey-Merritt fue el elemento más peligroso de los Commanders, al registrar dos touchdowns por la vía terrestre, incluido un acarreo de más de 70 yardas que volvió a meter a su equipo en la pelea.
A pesar del empuje local, la defensiva de Dallas logró contener los intentos finales de reacción y mantener la ventaja hasta el final del encuentro. El marcador de 30-23 reflejó un duelo sumamente competitivo, pero los Cowboys fueron más efectivo en los momentos clave en todo el encuentro.
Los Cowboys cerrarán la temporada regular enfrentándose a los gigantes de Nueva York como visitantes tratando de obtener un resultado positivo para su récord de la temporada actual, mientras que Washington sumó una derrota más en una campaña complicada y finalizará la temporada enfrentándose al actual campeón: Eagle de Filadelfia, en partido a celebrase en el Lincoln Financial Field.
