Por Isaac Cohen*
La caída invernal de la economía de Estados Unidos ha sido sucedida por un rebote en la creación de empleo. La semana pasada el Departamento de Trabajo dijo que en abril fueron creados 223,000 nuevos puestos de trabajo no agrícola, lo cual redujo la tasa de desempleo a 5,4 por ciento, desde 5,5 por ciento. Además, los 85,000 nuevos empleos creados en marzo resultaron de una revisión hacia abajo, desde 123,000. Esto fue visto como indicación que el magro crecimiento económico de 0,2 por ciento, del primer trimestre de este año, será rebajado a una contracción que algunos analistas proyectan en 0,6 por ciento. No obstante, el rebote en la creación de empleo confirmó que fueron transitorios los factores que frenaron la economía durante el primer trimestre de este año.
En abril, todos los sectores mostraron aumentos en las contrataciones, excepto la minería que incluyendo la producción de energía perdió 15,000 empleos. Los mayores aumentos ocurrieron en los sectores de altos salarios, tales como los servicios comerciales y profesionales con 62,000 empleos, seguidos por la construcción y el cuidado de la salud con 45,000 empleos cada uno. En contraste, los salarios permanecen estancados, con un aumento de 3 centavos desde marzo, equivalente a un incremento anual de 2,2 por ciento.
Los mercados reaccionaron positivamente, porque el rebote en la creación de empleo, junto al estancamiento salarial y la inflación baja son percibidos como insuficientes para justificar el esperado despegue de las tasas de interés, por lo menos hasta la reunión del banco central programada para mediados de septiembre.
*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio.
