Rescindir la “declaración de peligro” es ignorar la ciencia y poner vidas en riesgo

Mammal River, Otter-Tanner-Saul

Por María Luisa Rossel

WASHINGTON, D.C., 10 de febrero de 2026 — La decisión final de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de derogar la Declaración de Peligro, pone en grave riesgo la salud pública, las comunidades, la vida silvestre, y va en contra de la misión y el cumplimiento de las obligaciones de la agencia federal, bajo la Ley de Aire Limpio. La Declaración de Peligro, un dictamen de 2009, con base y evidencia científica, concluyó que los gases de efecto invernadero perjudican nuestra salud y contribuyen al cambio climático.

«Durante décadas, una rigurosa investigación y evaluación científica confirmaron los riesgos de la acumulación de emisiones de gases de efecto invernadero. Los tribunales, repetidamente, han sostenido que la Declaración de Peligro es necesaria para el cumplimiento de las obligaciones de la EPA de proteger la salud pública y el medio ambiente», dijo Collin O’Mara, presidente y director ejecutivo de National Wildlife Federation. «Revertir esta decisión es ignorar los datos establecidos y renunciar a combatir la contaminación que pone en peligro a nuestras comunidades, incumpliendo las obligaciones legales de la EPA, bajo la Ley de Aire Limpio. Abandonar este principio, basado en la evidencia científica, dificulta nuestra capacidad de mitigar eficazmente los impactos climáticos que perjudican a las personas y la vida silvestre», aseguró O’Mara.

Durante décadas, un amplio consenso científico, incluyendo el de la EPA, ha documentado que las emisiones de gases de efecto invernadero impulsan el cambio climático, como las peligrosas olas de calor, el deterioro de la calidad del aire, los fenómenos meteorológicos extremos y la alteración de los ecosistemas. La decisión de la EPA afectará de forma desproporcionada a las comunidades más desfavorecidas, que serán las primeras en sentir los mayores efectos del empeoramiento del calor, los incendios forestales, las inundaciones y las enfermedades causadas por la contaminación del aire.

«A lo largo de mi vida, no he encontrado ningún ejemplo de que contaminar nuestro aire, agua y paisaje, sea beneficioso para los estadounidenses», dijo Russell Kuhlman, director ejecutivo de Nevada Wildlife Federation. «Los nevadenses conocemos la sensación de una mala calidad de aire debido a los incendios forestales. Reducir los esfuerzos para tener aire limpio, pueden empeorar y contribuir a los incendios forestales y, además, no garantizan que la próxima generación encuentre un medio ambiente mejor al que tenemos», indicó Kuhlman.

«En Maine, los agricultores, los pescadores y las comunidades rurales, están experimentando el impacto de los fenómenos meteorológicos extremos, agravados por el cambio climático», dijo Todd Garth, director ejecutivo interino del Consejo de Recursos Naturales de Maine. «La EPA, bajo la Administración Trump, está ignorando el abrumador consenso científico sobre la realidad del cambio climático y, deliberadamente, está desestimando las amenazas de la contaminación del aire que es nociva para la salud y el medio ambiente», sostuvo Garth.

«Rescindir la Declaración de Peligro es ignorar décadas de conocimiento científico y eliminar las protecciones ambientales que son esenciales, mientras vemos cómo los desastres naturales se agravan debido a la contaminación. Los esfuerzos en Massachusetts, durante el histórico caso MA v. EPA, ayudaron a conseguir la Declaración de Peligro. Nuestros líderes lucharon contra las acciones de la EPA que abandonaron su deber de proteger a nuestras comunidades y el medio ambiente», dijo Amy Boyd Rabin, vicepresidenta de políticas y asuntos regulatorios de la Environmental League of Massachusetts. «Nadie estará inmune a los efectos que tendrá esta decisión tanto en la salud, como en el empeoramiento del cambio climático y la pérdida de empleos. Merecemos algo mejor», indicó Boyd Rabin.

«Los cazadores y pescadores de Montana están pagando los costosos del cambio climático. Las aguas más cálidas y la reducción del manto de nieve perjudican a nuestros arroyos, ríos y truchas nativas. Los inviernos más calientes aumentan el estrés de nuestra fauna silvestre, incluyendo osos, alces, berrendos y otras especies. Nuestras familias y negocios dependen de las actividades al aire libre. En los próximos cincuenta años, las emisiones de gases de efecto invernadero, sin control, podrían costarle a Montana 11,000 empleos y 232 millones de dólares anuales», dijo Frank Szollosi, director ejecutivo de Montana Wildlife Federation. «Restaurar la Declaración de Peligro significaría, realmente, restaurar la ciencia, los valores y la cordura y proporcionaría las herramientas de sentido común para reducir la contaminación que amenaza a la vida silvestre, su hábitat y a nuestras familias», afirmó Szollosi.

«El retroceso es claramente la nueva norma en la EPA», dijo Maggie Bruns, directora ejecutiva de Prairie Rivers Network. «Se prevé que para el año 2100, las temperaturas en Illinois suban hasta 14 grados si no se controla la contaminación, una decisión que supone un revés para todo los Estados Unidos. Afortunadamente, el gobernador Pritzker y su administración comprenden la importancia de la ciencia para establecer protecciones climáticas en Illinois. Nosotros aún podemos trazar nuestro propio camino y hacer esfuerzos similares en otros lugares. A pesar de que el gobierno federal ya no protege a nuestras comunidades, la salud pública y la vida silvestre, los estados pueden avanzar», señaló Bruns.

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