Ruptura de relaciones con Cuba es parte de la estrategia del “capitalismo del desastre” que impulsa Donald Trump

Daniel Noboa actúa bajo de lógica de ser un aliado incondicional del “capitalismo del desastre” que impulsa Donald Trump. Foto DN/FB

Por Manuel Salgado Tamayo* 

QUITO, Ecuador, 6 de marzo del 2026.- El gobierno de Daniel Noboa declaró persona non grata al embajador cubano en Quito, Basilio Antonio Gutiérrez García, junto con todo el personal diplomático de la Isla, y les dio un plazo de 48 horas para que abandonen el país, mediante un comunicado de Cancillería realizado el miércoles 4 de marzo y con otro decreto puso fin a las funciones del embajador ecuatoriano en Cuba.

La medida sorprendió a la opinión pública nacional pues las relaciones con el gobierno cubano no habían registrado en los dos años del actual gobierno ningún incidente, y los voceros del régimen tampoco han explicado las razones de la medida, aunque estarán inventando una fábula.

Noboa actúa como un peón de la estrategia global de Trump.

Pero un análisis del tablero geopolítico regional y global demuestra que Daniel Noboa actúa bajo la lógica de ser un aliado incondicional del “capitalismo del desastre” que impulsa Donald Trump, que primero destruye países para luego participar en el negocio de la reconstrucción, como lo hizo en Irak y lo plantea en Gaza, para tratar de sostener la hegemonía unipolar en un planeta que muestra la emergencia de nuevas grandes potencias como las que se agrupan en los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) que tienden a la configuración de un nuevo orden global multipolar.

En esta disputa internacional Donald Trump ha sido muy explícito al declarar, desde los inicios de su segunda administración, que tiene interés en reeditar la doctrina Monroe y su propio corolario para convertir a Canadá en su nuevo Estado, apoderarse de Groenlandia, de México, del Canal de Panamá, del petróleo Venezuela y de Cuba.

Sobre Cuba advirtió que le encantaría poner como presidente a su secretario de Estado Marco Rubio y mientras se desarrolla la guerra contra Irán (en alianza con Israel) en la que se han encontrado con un nivel de resistencia no previsto, manifestó que: “cuando culmine la guerra en Irán, el asunto de Cuba es cuestión de tiempo”.

En las guerras que se libran en el Cercano Oriente Trump dio un enorme apoyo militar y financiero a Israel para perpetrar el genocidio contra el pueblo palestino en la Franja de Gaza que tuvo un costo social de 70 mil víctimas mortales.

El edificio donde funcionó la Embajada de Cuba en Quito. Foto: MDN/FB.

Noboa atenta contra la hermandad de los pueblos de nuestra América.

En este contexto actúa Daniel Noboa, como un discípulo de Trump, que implementa, en forma parecida a la que sucedió en los años 60 del siglo pasado, una política de ruptura y aislamiento a los gobiernos progresistas que se niegan a someterse a las imposiciones del Imperio: rompe relaciones con México, impone aranceles del 50% a las importaciones de Colombia, sin que le importen las afectaciones económicas a las poblaciones de frontera de los dos países, rompe relaciones con Cuba, justo el día en que se ejecuta un operativo conjunto con las fuerzas del Comando Sur del Ejército norteamericano, en abierta violación del mandato constitucional y del NO expresado por el pueblo ecuatoriano en la última consulta y en vísperas del nuevo viaje del presidente a la cumbre de gobiernos sometidos convocada por Trump en Miami.

Pero el presidente va más allá del Continente y por ello voló a Tel Aviv a manifestar su apoyo al genocida Benjamin Netanyahu y en la actual guerra de agresión contra Irán apoya a los agresores.

El pueblo ecuatoriano rechaza la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba.

De manera que la ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba, que rechaza la absoluta mayoría del pueblo ecuatoriano, implica el peligro de que el Estado ecuatoriano y el actual gobierno se conviertan en cómplices de una guerra de agresión desatada por el Imperio Norteamericano contra la Patria de Martí, por cuya independencia abogó el general Eloy Alfaro Delgado y cuyos 65 años de revolución socialista, en medio de un grave bloqueo de su poderoso vecino.

El doble bloqueo que implicó la implosión de la Unión Soviética, han sido un semillero de esperanza y redención para nuestros pueblos por lo cual mereció el apoyo de las grandes figuras del pensamiento ecuatoriano como Manuel Benjamín Carrión, Manuel Agustín Aguirre, Nela Martínez Espinosa, Agustín Cueva, Oswaldo Guayasamín, Laura Almeida, Pedro Jorge Vera, Telmo Hidalgo, Fernando Maldonado Donoso, Jorge Chiriboga Guerrero, Jorge Reinols, Edelberto Bonilla, Plutarco Naranjo, Stalin Alvear, entre otras innumerables personalidades de todas las provincias de nuestra Patria, y el respeto de jefes de Estado como José María Velasco Ibarra, que mandó a su ministro del Interior Manuel Araujo Hidalgo a Cuba a advertir que se preparaba la invasión de Playa Girón.

Carlos Julio Arosemena Monroy que, según decía el mismo, tuvo la debilidad de dejarse presionar por el Imperialismo y sus agentes locales y rompió relaciones diplomáticas con Cuba en 1963, tuvo el gesto de dignidad de integrar la delegación ecuatoriana que concurrió al II Encuentro mundial de solidaridad con Cuba el año 2.000 y León Febres Cordero, al que Ronald Reagan tuvo la audacia de sugerirle que no vaya Cuba y Febres Cordero hizo exactamente lo contrario y cultivó una relación de amistad y respeto con el presidente Fidel Castro Ruz.

 

*Manuel Salgado Tamayo

Expresidente nacional del Partido Socialista Ecuatoriano

Presidente fundador de la Coordinadora Ecuatoriana de Solidaridad con Cuba.

Exvicepresidente del Congreso Nacional de la República del Ecuador

Artículos Relacionados