Salud ambiental y turismo

Mira profundamente en la naturaleza y entonces comprenderás todo mejor- Albert Einstein. Foto cortesía

Por Prof. Norberto Ovando* y Tec. Lourdes Pereira Gallardo**

La salud ambiental y el turismo se conectan a través del turismo sostenible, un enfoque que busca proteger los recursos naturales, cuidar la salud de las comunidades y reducir el impacto negativo de los viajeros en los lugares que visitan.

Un manejo adecuado del ambiente junto con un desarrollo armónico del turismo debe formar parte de una política integral de desarrollo nacional; en caso contrario el turismo puede conducir a un deterioro ambiental que vuelve víctimas del  mismo a los turistas y a la población residente.

Esta política debe promover la diversificación de los puntos de atracción y recreación, considerando las necesidades de la población local y las facilidades para el desarrollo turístico.

Conceptos de salud ambiental

La salud ambiental es un área de la salud pública que evalúa y controla los impactos de los seres humanos sobre el ambiente y los efectos del entorno físico, químico, biológico y social sobre la salud humana.

La calidad del ambiente influye directamente en el bienestar y desarrollo de las personas. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), un medio ambiente saludable es vital para garantizar una vida sana y asegurar el bienestar general de la población.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza  (IUCN por sus siglas en inglés), opina que “la salud ambiental y la salud humana está” unidas de manera inseparable mediante el enfoque de Una Sola Salud” (One Health)”. La organización sostiene que no se pueden prevenir pandemias, frenar el cambio climático ni garantizar el bienestar de las sociedades sin proteger la integridad de los ecosistemas.

La salud de las personas, los animales y los ecosistemas forma un solo sistema que debe protegerse en conjunto.

Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la disciplina busca prevenir riesgos ambientales presentes y futuros. Los Determinantes de la Salud Ambiental (DetSA) son los factores son los factores de la realidad física, química y biológica sobre los que debe actuarse para proteger la salud, el medio ambiente y por ende el turismo de naturaleza.

“medio ambiente” se refiere no solo a los componentes del ambiente natural (aire, agua y suelo) sino también al ambiente hecho por el hombre, o construido (estructuras físicas donde la gente vive y trabaja, hoteles e infraestructuras turísticas, carreteras, sistemas de transporte, industrias, prácticas de uso de la tierra y manejo de los desechos).

Las palabras “ambiente”, “medio ambiente” y “medio” poseen numerosos sentidos lingüísticos, pero, para nuestros fines concretos de salud ambiental vamos a considerar que son sinónimos.

Perjuicios

El cambio climático altera el bienestar humano y el estado del entorno natural.

El aumento de temperatura global degrada los ecosistemas marinos y terrestres produciendo pérdidas de biodiversidad destruyendo hábitats masivos, acelerando la extinción de especies vegetales y animales. Otros factores de riesgo son la contaminación del aire y del agua, la degradación del suelo, la escasez de agua potable y la liberación de residuos y sustancias químicas, que impactan directamente en la salud ambiental y el turismo.

El turismo depende directamente de la estabilidad del clima y de la belleza de los paisajes naturales. Sus principales afectaciones son:

  Pérdida de atractivos naturales: El derretimiento de glaciares reduce el turismo de nieve, mientras que la subida del nivel del mar erosiona las playas y sumerge infraestructura costera.

  Inseguridad por eventos extremos: Huracanes, olas de calor y tormentas más intensas obligan a cancelar vuelos, cierran destinos y destruyen hoteles o rutas de acceso.

  Alteración de temporadas: Los veranos con temperaturas extremas (superiores a 40 °C) alejan a los visitantes de destinos tradicionales, desplazando la demanda hacia la primavera o el otoño.

El daño ambiental afecta la economía del turismo, y a su vez, un turismo no sostenible acelera el cambio climático mediante una alta huella de carbono (vuelos, cruceros) y la sobreexplotación de recursos locales como el agua.

El cambio climático también daña la salud pública ya que afecta el aire que respiramos por exceso de humo de los incendios, la disponibilidad de los alimentos que consumimos e incluso nuestra salud mental y hasta disminuye por enfermedades adquiridas futuros viajeros.

Opiniones

Según la World Health Organization  (WHO), (OMS por sus siglas en español) “una buena salud depende de que el aire sea limpio, que el clima sea estable, tener agua segura, servicios adecuados de saneamiento e higiene, ecosistemas sanos y que se preserve el medio natural”.

ONU Turismo (anteriormente OMT) sostiene que, ”la salud ambiental es la base indispensable para la supervivencia y el futuro de la actividad turística”. Considera que el sector depende de ecosistemas sanos, pero a la vez advierte que la industria genera fuertes presiones sobre el planeta.

Para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés), “el turismo es altamente vulnerable al cambio climático y es el mayor desafío de la humanidad”. “Si los gobiernos, la comunidad internacional y las industrias del turismo quieren salvar los más importantes lugares turísticos del mundo, se requiere acción inmediata”. “Los gobiernos y la industria del turismo deben acatar el principio de que la protección del medio ambiente es parte integral del desarrollo del turismo”.

La Dra. Margaret Chan (Premio Príncipe de Asturias) afirmó que, “sin medidas para garantizar ambientes saludables, millones de personas continuarán enfermando y muriendo prematuramente”.

Según la IUCN, “si se gestiona de forma responsable, el turismo puede convertirse en una oportunidad para los sistemas socioecológicos de los que depende”.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) opina que “la salud ambiental y la salud humana están profundamente conectadas, defendiendo que no puede haber personas sanas en un planeta enfermo”.  Además “apoya el turismo ambiental siempre y cuando sea sostenible, regenerativo y basado en las comunidades locales, buscando proteger la biodiversidad, respetar la cultura y reducir la huella ecológica”.

Conclusiones

La protección ambiental y la reducción de los riesgos ambientales son indispensables para un desarrollo sostenible. Muchas enfermedades relacionadas con el ambiente son prevenibles mediante políticas públicas, protección de los ecosistemas y uso responsable de los recursos naturales.

Un ambiente saludable constituye un requisito esencial para la salud, el bienestar, el desarrollo económico, social y turístico.

El turismo y el medio ambiente están profundamente interconectados, siendo la sostenibilidad el nexo fundamental entre ambos.

Los responsables políticos, los investigadores y los profesionales del turismo deben interactuar para garantizar que el crecimiento turístico se aliñe con los objetivos de protección ambiental.

La salud ambiental es clave para el bienestar humano y requiere la intervención firme de los gobiernos mediante políticas públicas coordinadas.

* Presidente / Asociación Amigos de los Parques Nacionales (AAPN)

Experto Comisiones Mundial de Áreas Protegidas (WCPA) y,

Educación y Comunicación (CEC)

Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN)

 

**Directora Ejecutiva Salud Ambiental y Turismo

Asociación Amigos de los Parques Nacionales (AAPN)

 

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