Foto cortesía NBC Washington
Redacción ML Noticias
Floyd William Parrott, de 64 años, fue acusado de asesinato capital en relación con los homicidios de Cheryl Henry y Andy Atkinson.
Se ha identificado y acusado a un sospechoso en el caso sin resolver de los asesinatos de «Lovers’ Lane» de 1990, en el que dos jóvenes fueron hallados muertos dentro de un automóvil estacionado en Houston.
Floyd William Parrott, de 64 años, fue acusado de asesinato capital en relación con los homicidios de Cheryl Henry, de 22 años, y Andy Atkinson, de 21, según informó la Oficina del Fiscal de Distrito del Condado de Harris en un comunicado de prensa. Fue arrestado el miércoles en Lincoln, Nebraska, y se encuentra a la espera de ser extraditado a la cárcel del Condado de Harris, en Texas.

Sus cuerpos fueron hallados el 23 de agosto de 1990, después de que un guardia de seguridad, durante una patrulla de rutina, se topara con un vehículo que había permanecido detenido durante un largo periodo de tiempo, según indicó la policía de Houston en un comunicado. El guardia de seguridad se acercó al vehículo y encontró a una mujer que no respondía a estímulos.
Se alertó a la policía, que al llegar encontró a un hombre que tampoco respondía.
En un comunicado de prensa de 2008, la policía señaló que la pareja había sido apuñalada en la garganta. Atkinson fue hallado atado junto a un árbol, mientras que Henry fue localizada a unos 100 metros de distancia. La policía informó que Henry había sido agredida sexualmente.
A pesar de que múltiples agencias —incluida la Oficina Federal de Investigaciones (FBI)— colaboraron en el caso, los asesinatos permanecieron sin resolver hasta principios de este mes, momento en que los investigadores vincularon a Parrott con el crimen. No se dieron a conocer de inmediato detalles adicionales al respecto.
«Nuestros fiscales, trabajando en colaboración con el HPD y el FBI, han llevado a cabo esta investigación con una determinación implacable y tenaz. Han seguido cientos de pistas, enfrentándose a callejones sin salida y a mucha frustración. Pero nunca se dieron por vencidos con Cheryl y Andy», declaró en un comunicado el fiscal de distrito, Sean Teare.
Calificó estos asesinatos como uno de los «casos sin resolver más inquietantes e infames» de la ciudad.
«Gracias a todos los investigadores que han intervenido en este caso», expresó Teare. «Su perseverancia ha brindado algo que dos familias merecían desde hace mucho tiempo: progreso y esperanza».
Escrito por Minyvonne Burke.
Editado por Ramón Jimeenez
