Afuera del sitio del crimen. Foto: Daily Voice
Por Ramón Jiménez/ ML Noticias
A tres semanas después de que padre e hijo murieron en un hecho sangriento en la localidad de Sterling, Virginia, las autoridades del condado de Loudoun no han dado a conocer ningún nuevo dato que esclarezca el caso.
Desde la mediodía del 2 de marzo que los cuerpos de los salvadoreños José Francisco Guerra Cáceres, de 51 años, y su hijo Francisco Javier Guerra Villalba, de 26 —identificado como el sospechoso de los disparos—, fueron encontrados adentro de la vivienda en la cuadra 200 de Silverleaf Drive, las autoridades dieron a conocer que ese día iniciaron la investigación sobre el asesinato-suicidio.

El cuerpo del padre presentaba señales de disparos así como el de su hijo quien sufría una herida de bala supuestamente autoinflingida.
Según dio a conocer Thomas A. Julia, portavoz de la Oficina del Sheriff del Condado de Loudoun, cree que Guerra Villalta disparó a Guerra Cáceres con un arma corta antes de quitarse la vida.
Añadió que otros familiares que se encontraban en la vivienda resultaron ilesos y que el motivo de las muertes está bajo investigación.
«Estamos tratando esto como una disputa doméstica que derivó en una tragedia», dijo el portavoz.
Un reporte del periódico local Loudoun Times dio a conocer que Guerra Cáceres se mudó a la vivienda en 2017. También, ese medio dio a conocer a través del portavoz de la oficina del shériff, Chad J. Quinn, que antes de las muertes no se habían recibido llamadas relacionadas con incidentes domésticos en esa dirección.
De igual manera, los residente dieron a conocer que el vecindario es tranquilo y que ese acto de violencia resultó inusual, agregó el Times.
Daimler Ramírez, vecino de las víctimas, relató a ese medio noticioso que él se encontraba paseando a su perro cuando vio por última vez a Guerra Cáceres el 1 de marzo.
Ramírez recordó haber saludado a Guerra Cáceres y comentó que este parecía estar bien. Agregó que desde 2022 que se mudó a ese sector nunca observó nada inusual en la relación entre Guerra Cáceres, su hijo y los demás familiares que residían en la vivienda.
“Me sorprendió mucho y me entristeció profundamente lo que les sucedió”, dijo Ramírez. “Si algo estaba ocurriendo allí, yo nunca me enteré”.
Melvin Cabrera, quien dice ser pariente de Guerra Cáceres (Fran) y Guerra Villalta (Pancho) habló en nombre de los dolientes durante una recaudación realizada a través de Gofundme, donde juntaron una considerable suma de dinero para cubrir en parte los gastos fúnebres.

“Este fallecimiento ha dejado a nuestra familia y comunidad con un dolor irreparable. Fran fue un padre trabajador de cuatro hijos, un esposo amoroso, un tío cariñoso, un primo leal y un amigo sincero. Católico practicante, su fe guió su vida y su forma de cuidar a los demás, con compasión, humor y generosidad. Tenía un carisma alegre y siempre estaba ahí para su familia. El amor de Fran era firme y fuerte, y trabajó incansablemente para apoyar y animar a sus seres queridos y amigos”, destacó Cabrera.
“Pancho era un hijo querido, un hermano mayor cariñoso y el primo que siempre nos hacía reír. Tenía un corazón bondadoso y una luz que iluminaba cualquier espacio. Alegría en las reuniones familiares, era cálido y demostraba su amor de forma genuina y natural. Su sonrisa y buen humor son recuerdos que atesoraremos para siempre”, apuntó.
Tras ser velados el 7 de marzo, padre e hijo fueron enterrados en Sterling, el pasado 9 de marzo.
Cualquier persona que tenga información sobre el tiroteo puede comunicarse con el detective Eric S. Cote al 703-777-1021. Quienes deseen permanecer en el anonimato pueden llamar a Loudoun County Crime Solvers al 703-777-1919 o enviar una pista a través de la aplicación de la Oficina del Sheriff del Condado de Loudoun.
