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Corte Suprema revisa ley de reforma de salud

Hoy es el segundo día de audiencias de la Corte Suprema en su revisión histórica de la Ley de Asistencia Accesible, la ley de reforma de salud del Presidente Barack Obama.

El lunes, los magistrados aceptaron una pregunta sobre derecho procesal tributario acerca del momento de las demandas y sugirieron que podrían decidir sobre el fondo del asunto.

Hoy los magistrados oirán argumentos acerca de si el Congreso tenía las facultades para exigirle a la mayoría de las personas en Estados Unidos que contraten un seguro médico.

 

Unas 10 mil personas exigen arresto de guardia en Florida

Unas 10.000 personas marcharon el lunes en Sanford, Florida, para exigir el arresto de George Zimmerman, el guardia vecinal voluntario que el mes pasado mató de un disparo a Trayvon Martin, un adolescente afroestadounidense de diecisiete años de edad que estaba desarmado.

La marcha tuvo lugar en un día en que surgió nueva información sobre el caso. El periódico Orlando Sentinel informa que Zimmerman le dijo a la policía que le había disparado a Martin luego de que el adolescente le diera un golpe de puño en la nariz y comenzara a golpearlo.

El altercado ocurrió luego de que el operador del 911 le dijera a Zimmerman que no siguiera al adolescente que consideraba sospechoso. En otro acontecimiento, el Sentinel reveló que Martin estaba visitando a la prometida de su padre en Sanford luego de haber sido suspendido de la secundaria en Miami porque hallaron rastros de marihuana en su mochila.

Benjamin Crump, el abogado de la familia de Trayvon Martin, declaró: “Cualquiera fuere el motivo por el que Trayvon Martin fue suspendido no tiene absolutamente nada que ver con lo que sucedió la noche del 26 de febrero.

Lo dijimos anteriormente, cuando hicieron preguntas al respecto, Trayvon no fue suspendido por ningún incidente de violencia ni tampoco por haber cometido ningún acto delictivo. Y si él y sus amigos probaron marihuana eso no tiene nada que ver con el hecho de que George Zimmerman matara a su hijo la noche del 26 de febrero”.

Los padres de Trayvon Martin, Tracy Martin y Sybrina Fulton, hablaron el lunes en una reunión en Saford, Florida.

El padre de Trayvon, Tracy Martin, declaró: “Quisiera decir simplemente que Trayvon se ha ido. No regresará. Incluso tras su muerte le están faltando el respeto a mi hijo y creo que es triste

Sybrina Fulton, madre de Trayvon Martin, afirmó: “El único comentario que tengo en este momento es que mataron a mi hijo y ahora están tratando de destruir su reputación”.

 

EE.UU. no irá a Londres 2012 tras empatar con El Salvador 3-3

En juego dramático, no apto para cardíacos, con un gol de Jaime Alas al minuto 94, El Salvador igualó 3-3 a Estados Unidos para clasificar a semifinales como primer lugar del Grupo “A” del Preolímpico de la Concacaf, que califica a los finalistas a los Juegos Olímpicos 2012 de Londres 2012.

Terrence Boy puso adelante 1-0 al equipo de las barras y las estrellas al primer minuto y le dio, de manera momentánea, el boleto a la siguiente ronda, pero al minuto 35, Léster Blanco igualó el marcador para darle la clasificación a los cuscatlecos, la que fue ratificada con la anotación de Andrés Flores, al minuto 36.

Pero nada estaba definido porque Boyd igualó 2-2 al minuto 64 y Joe Corona, del club mexicano Xolos de Tijuana, puso la pizarra 3-2 al minuto 67 que desató el festejo local por sentir en sus manos el pase a semifinales y además los mantenía con vida para ir a los Juegos Olímpicos de Londres.

Sin embargo, después de la anotación de EE.UU. los salvadoreños persistieron con más desesperación que orden, donde el tiempo se convirtió en su adversario, pero el árbitro agregó cuatro minutos.

En el último minuto de compensación, avanzó Jaime Alas y antes del área grande realizó disparo picado, el portero le metió las manos, no pudo controlar y el balón terminó en el fondo de la meta estadounidense.

El encuentro inició con un sorprendente arranque de los estadounidenses con una descolgada de Brek Shea, quien superó a tres defensas y luego mandó centro a media altura para el arribo de Terrence Boyd, quien por poco se pasa y jaló de izquierda para el remate e inaugurar el marcador antes de cumplir el primer minuto de juego.

El dominio continuó y a los centroamericanos les costó trabajo asentarse hasta que pudieron establecer su juego de toque a ras de pasto, imponer intensidad y tejer acciones en medio de un juego de mucho roce.

Hasta el minuto 33 tuvo el conjunto salvadoreño un arribo con claridad, con la llegada por lado izquierdo de Isidro Gutiérrez, quien realizó un fuerte disparo que salió apenas por fuera de primer palo.

En tiro de esquina por la derecha, parecía imposible para los salvadoreños hacer algo ante los defensas estadounidenses, de mayor estatura, pero Léster Blanco se avivó por el primer palo y metió cabezazo para igualar el marcador al minuto 36.

Y de pronto, el conjunto de las barras y las estrellas se desfondó y con un centro raso que envió desde la izquierda Jaime Alas, sin que ningún defensa hiciera alto, Flores entró a velocidad por segundo poste y realizó potente remate para el 2-1 y sentir el pase a semifinales.

En seguida ejerció presión el cuadro de EE.UU., situación que mantuvo con el segundo tiempo y en el minuto 56 Freddy Adu realizó potente disparo de media distancia y el arquero Yimi Cuéllar se tendió a su izquierda para hacer una gran desviada.

La persistencia de Adu continuó al minuto 64, se sacudió la marca de dos defensas, se dio la media vuelta y brindó un pase raso a Boy, que disparó potente a ras de pasto para el 2-2, marcador todavía favorable a los centroamericanos, porque sólo necesitaban un punto para avanzar a semifinales.

Pero nada, porque Adu envió desde banda derecha un centro por alto y Joe Corona hizo el remate con la cabeza por segundo poste para el 3-2 al minuto 67 y con ello provocó el gran festejo.

El dramatismo continuó porque los salvadoreños insistieron y los estadounidenses tenían el pase a semifinales, hasta que llegó el disparo de Jaime Alas para modificar la historia al dar a su país el boleto a la ronda de los cuatro mejores.

El Salvador clasificó en primer lugar del Grupo “A” con cinco puntos, los mismos puntos que tiene Canadá, pero con más goles a favor. EE.UU. queda fuera, al igual que el conjunto de Cuba.

El arbitraje fue dirigido por el mexicano Roberto García Orozco, quien amonestó a Amobi Okugo (minuto seis), Jorge Villafaña (72) y Freddy Adu (74), por los estadounidenses, y por los salvadoreños a Diego Chavarría (4).

El próximo sábado se enfrentan en Kansas City las selecciones de El Salvador vs. Honduras y México contra Canadá.

 

El Papa se encuentra en Cuba

Unas 250 mil personas recibieron al Papa Benedicto XVI en Santiago de Cuba, en su primer día de visita a la isla que también lo llevará a La Habana.

El Sumo Pontífice fue recibido por el presidente cubano Raúl Castro y altos dirigentes de la Iglesia Católica, encabezado por el cardenal Jaime Ortega y el arzobispo Dionisio García.

“Cuba lo recibe con afecto y respeto y se siente honrada con su presencia. Encontrará aquí a un pueblo solidario e instruido que se ha propuesto alcanzar toda la justicia y ha hecho grandes sacrificios”, dijo Castro al máximo representante del Vaticano.

También Benedicto XVI dirigió un largo y emotivo mensaje a los cubanos.

“Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos, dondequiera que se encuentren, sus sufrimientos y alegrías, sus preocupaciones y anhelos más nobles”, dijo.

“De modo especial de los jóvenes y los ancianos, de los adolescentes y los niños, de los enfermos y los trabajadores, de los presos y sus familiares, así como de los pobres y necesitados”, agregó.

El Papa Benedicto XVI permanecerá en Cuba hasta el miércoles 28 de marzo, en la segunda y última parte de la gira latinoamericana que comenzó en México.

 

 

La gallina degollada

Por Horacio Quiroga

Todo el día, sentados en el patio, en un banco estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos, y volvían la cabeza con la boca abierta.

El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a cinco metros, y allí se mantenían inmóviles, fijos los ojos en los ladrillos. Como el sol se ocultaba tras el cerco, al declinar los idiotas tenían fiesta. La luz enceguecedora llamaba su atención al principio, poco a poco sus ojos se animaban; se reían al fin estrepitosamente, congestionados por la misma hilaridad ansiosa, mirando el sol con alegría bestial, como si fuera comida.

Otras veces, alineados en el banco, zumbaban horas enteras, imitando al tranvía eléctrico. Los ruidos fuertes sacudían asimismo su inercia, y corrían entonces, mordiéndose la lengua y mugiendo, alrededor del patio. Pero casi siempre estaban apagados en un sombrío letargo de idiotismo, y pasaban todo el día sentados en su banco, con las piernas colgantes y quietas, empapando de glutinosa saliva el pantalón.

El mayor tenía doce años y el menor, ocho. En todo su aspecto sucio y desvalido se notaba la falta absoluta de un poco de cuidado maternal.

Esos cuatro idiotas, sin embargo, habían sido un día el encanto de sus padres. A los tres meses de casados, Mazzini y Berta orientaron su estrecho amor de marido y mujer, y mujer y marido, hacia un porvenir mucho más vital: un hijo. ¿Qué mayor dicha para dos enamorados que esa honrada consagración de su cariño, libertado ya del vil egoísmo de un mutuo amor sin fin ninguno y, lo que es peor para el amor mismo, sin esperanzas posibles de renovación?

Así lo sintieron Mazzini y Berta, y cuando el hijo llegó, a los catorce meses de matrimonio, creyeron cumplida su felicidad. La criatura creció bella y radiante, hasta que tuvo año y medio. Pero en el vigésimo mes sacudiéronlo una noche convulsiones terribles, y a la mañana siguiente no conocía más a sus padres. El médico lo examinó con esa atención profesional que está visiblemente buscando las causas del mal en las enfermedades de los padres.

Después de algunos días los miembros paralizados recobraron el movimiento; pero la inteligencia, el alma, aun el instinto, se habían ido del todo; había quedado profundamente idiota, baboso, colgante, muerto para siempre sobre las rodillas de su madre.

– ¡Hijo, mi hijo querido! – sollozaba ésta, sobre aquella espantosa ruina de su primogénito.

El padre, desolado, acompañó al médico afuera.

– A usted se le puede decir: creo que es un caso perdido. Podrá mejorar, educarse en todo lo que le permita su idiotismo, pero no más allá.

– ¡Sí!… ¡Sí! – asentía Mazzini- . Pero dígame: ¿Usted cree que es herencia, que…?

– En cuanto a la herencia paterna, ya le dije lo que creía cuando vi a su hijo. Respecto a la madre, hay allí un pulmón que no sopla bien. No veo nada más, pero hay un soplo un poco rudo. Hágala examinar detenidamente.

Con el alma destrozada de remordimiento, Mazzini redobló el amor a su hijo, el pequeño idiota que pagaba los excesos del abuelo. Tuvo asimismo que consolar, sostener sin tregua a Berta, herida en lo más profundo por aquel fracaso de su joven maternidad.

Como es natural, el matrimonio puso todo su amor en la esperanza de otro hijo. Nació éste, y su salud y limpidez de risa reencendieron el porvenir extinguido. Pero a los dieciocho meses las convulsiones del primogénito se repetían, y al día siguiente el segundo hijo amanecía idiota.

Esta vez los padres cayeron en honda desesperación. ¡Luego su sangre, su amor estaban malditos! ¡Su amor, sobre todo! Veintiocho años él, veintidós ella, y toda su apasionada ternura no alcanzaba a crear un átomo de vida normal. Ya no pedían más belleza e inteligencia como en el primogénito; ¡pero un hijo, un hijo como todos!

Del nuevo desastre brotaron nuevas llamaradas del dolorido amor, un loco anhelo de redimir de una vez para siempre la santidad de su ternura. Sobrevinieron mellizos, y punto por punto repitióse el proceso de los dos mayores.

Mas por encima de su inmensa amargura quedaba a Mazzini y Berta gran compasión por sus cuatro hijos. Hubo que arrancar del limbo de la más honda animalidad, no ya sus almas, sino el instinto mismo, abolido. No sabían deglutir, cambiar de sitio, ni aun sentarse. Aprendieron al fin a caminar, pero chocaban contra todo, por no darse cuenta de los obstáculos. Cuando los lavaban mugían hasta inyectarse de sangre el rostro. Animábanse sólo al comer, o cuando veían colores brillantes u oían truenos. Se reían entonces, echando afuera lengua y ríos de baba, radiantes de frenesí bestial. Tenían, en cambio, cierta facultad imitativa; pero no se pudo obtener nada más.

Con los mellizos pareció haber concluido la aterradora descendencia. Pero pasados tres años desearon de nuevo ardientemente otro hijo, confiando en que el largo tiempo transcurrido hubiera aplacado a la fatalidad.

No satisfacían sus esperanzas. Y en ese ardiente anhelo que se exasperaba en razón de su infructuosidad, se agriaron. Hasta ese momento cada cual había tomado sobre sí la parte que le correspondía en la miseria de sus hijos; pero la desesperanza de redención ante las cuatro bestias que habían nacido de ellos echó afuera esa imperiosa necesidad de culpar a los otros, que es patrimonio específico de los corazones inferiores.

Iniciáronse con el cambio de pronombre: tus hijos. Y como a más del insulto había la insidia, la atmósfera se cargaba.

– Me parece – díjole una noche Mazzini, que acababa de entrar y se lavaba las manos- que podrías tener más limpios a los muchachos.

Berta continuó leyendo como si no hubiera oído.

– Es la primera vez – repuso al rato- que te veo inquietarte por el estado de tus hijos.

Mazzini volvió un poco la cara a ella con una sonrisa forzada:

– De nuestros hijos, ¿me parece?

– Bueno, de nuestros hijos. ¿Te gusta así? – alzó ella los ojos.

Esta vez Mazzini se expresó claramente:

– ¿Creo que no vas a decir que yo tenga la culpa, no?

– ¡Ah, no! – se sonrió Berta, muy pálida- ¡pero yo tampoco, supongo!… ¡No faltaba más!… – murmuró.

– ¿Qué no faltaba más?

– ¡Que si alguien tiene la culpa, no soy yo, entiéndelo bien! Eso es lo que te quería decir.

Su marido la miró un momento, con brutal deseo de insultarla.

– ¡Dejemos! – articuló, secándose por fin las manos.

– Como quieras; pero si quieres decir…

– ¡Berta!

– ¡Como quieras!

Éste fue el primer choque y le sucedieron otros. Pero en las inevitables reconciliaciones, sus almas se unían con doble arrebato y locura por otro hijo.

Nació así una niña. Vivieron dos años con la angustia a flor de alma, esperando siempre otro desastre. Nada acaeció, sin embargo, y los padres pusieron en ella toda su complacencia, que la pequeña llevaba a los más extremos límites del mimo y la mala crianza.

Si aún en los últimos tiempos Berta cuidaba siempre de sus hijos, al nacer Bertita olvidóse casi del todo de los otros. Su solo recuerdo la horrorizaba, como algo atroz que la hubieran obligado a cometer. A Mazzini, bien que en menor grado, pasábale lo mismo. No por eso la paz había llegado a sus almas. La menor indisposición de su hija echaba ahora afuera, con el terror de perderla, los rencores de su descendencia podrida. Habían acumulado hiel sobrado tiempo para que el vaso no quedara distendido, y al menor contacto el veneno se vertía afuera. Desde el primer disgusto emponzoñado habíanse perdido el respeto; y si hay algo a que el hombre se siente arrastrado con cruel fruición es, cuando ya se comenzó, a humillar del todo a una persona. Antes se contenían por la mutua falta de éxito; ahora que éste había llegado, cada cual, atribuyéndolo a sí mismo, sentía mayor la infamia de los cuatro engendros que el otro habíale forzado a crear.

Con estos sentimientos, no hubo ya para los cuatro hijos mayores afecto posible. La sirvienta los vestía, les daba de comer, los acostaba, con visible brutalidad. No los lavaban casi nunca. Pasaban todo el día sentados frente al cerco, abandonados de toda remota caricia. De este modo Bertita cumplió cuatro años, y esa noche, resultado de las golosinas que era a los padres absolutamente imposible negarle, la criatura tuvo algún escalofrío y fiebre. Y el temor a verla morir o quedar idiota, tornó a reabrir la eterna llaga.

Hacía tres horas que no hablaban, y el motivo fue, como casi siempre, los fuertes pasos de Mazzini.

– ¡Mi Dios! ¿No puedes caminar más despacio? ¿Cuántas veces…?

– Bueno, es que me olvido; ¡se acabó! No lo hago a propósito.

Ella se sonrió, desdeñosa: – ¡No, no te creo tanto!

– Ni yo jamás te hubiera creído tanto a ti… ¡tisiquilla!

– ¡Qué! ¿Qué dijiste?…

– ¡Nada!

– ¡Sí, te oí algo! Mira: ¡no sé lo que dijiste; pero te juro que prefiero cualquier cosa a tener un padre como el que has tenido tú!

Mazzini se puso pálido.

– ¡Al fin! – murmuró con los dientes apretados- . ¡Al fin, víbora, has dicho lo que querías!

– ¡Sí, víbora, sí! Pero yo he tenido padres sanos, ¿oyes?, ¡sanos! ¡Mi padre no ha muerto de delirio! ¡Yo hubiera tenido hijos como los de todo el mundo! ¡Esos son hijos tuyos, los cuatro tuyos!

Mazzini explotó a su vez.

– ¡Víbora tísica! ¡Eso es lo que te dije, lo que te quiero decir! ¡Pregúntale, pregúntale al médico quién tiene la mayor culpa de la meningitis de tus hijos: mi padre o tu pulmón picado, víbora!

Continuaron cada vez con mayor violencia, hasta que un gemido de Bertita selló instantáneamente sus bocas. A la una de la mañana la ligera indigestión había desaparecido, y como pasa fatalmente con todos los matrimonios jóvenes que se han amado intensamente una vez siquiera, la reconciliación llegó, tanto más efusiva cuanto infames fueran los agravios.

Amaneció un espléndido día, y mientras Berta se levantaba escupió sangre. Las emociones y mala noche pasada tenían, sin duda, gran culpa. Mazzini la retuvo abrazada largo rato, y ella lloró desesperadamente, pero sin que ninguno se atreviera a decir una palabra.

A las diez decidieron salir, después de almorzar. Como apenas tenían tiempo, ordenaron a la sirvienta que matara una gallina.

El día radiante había arrancado a los idiotas de su banco. De modo que mientras la sirvienta degollaba en la cocina al animal, desangrándolo con parsimonia (Berta había aprendido de su madre este buen modo de conservar la frescura de la carne), creyó sentir algo como respiración tras ella. Volvióse, y vio a los cuatro idiotas, con los hombros pegados uno a otro, mirando estupefactos la operación… Rojo… rojo…

– ¡Señora! Los niños están aquí, en la cocina.

Berta llegó; no quería que jamás pisaran allí. ¡Y ni aun en esas horas de pleno perdón, olvido y felicidad reconquistada, podía evitarse esa horrible visión! Porque, naturalmente, cuando más intensos eran los raptos de amor a su marido e hija, más irritado era su humor con los monstruos.

– ¡Que salgan, María! ¡Échelos! ¡Échelos, le digo!

Las cuatro pobres bestias, sacudidas, brutalmente empujadas, fueron a dar a su banco.

Después de almorzar salieron todos. La sirvienta fue a Buenos Aires y el matrimonio a pasear por las quintas. Al bajar el sol volvieron; pero Berta quiso saludar un momento a sus vecinas de enfrente. Su hija escapóse enseguida a casa.

Entretanto los idiotas no se habían movido en todo el día de su banco. El sol había traspuesto ya el cerco, comenzaba a hundirse, y ellos continuaban mirando los ladrillos, más inertes que nunca.

De pronto algo se interpuso entre su mirada y el cerco. Su hermana, cansada de cinco horas paternales, quería observar por su cuenta. Detenida al pie del cerco, miraba pensativa la cresta. Quería trepar, eso no ofrecía duda. Al fin decidióse por una silla desfondada, pero aun no alcanzaba. Recurrió entonces a un cajón de kerosene, y su instinto topográfico hízole colocar vertical el mueble, con lo cual triunfó.

Los cuatro idiotas, la mirada indiferente, vieron cómo su hermana lograba pacientemente dominar el equilibrio, y cómo en puntas de pie apoyaba la garganta sobre la cresta del cerco, entre sus manos tirantes. Viéronla mirar a todos lados, y buscar apoyo con el pie para alzarse más.

Pero la mirada de los idiotas se había animado; una misma luz insistente estaba fija en sus pupilas. No apartaban los ojos de su hermana mientras creciente sensación de gula bestial iba cambiando cada línea de sus rostros. Lentamente avanzaron hacia el cerco. La pequeña, que habiendo logrado calzar el pie iba ya a montar a horcajadas y a caerse del otro lado, seguramente sintióse cogida de la pierna. Debajo de ella, los ocho ojos clavados en los suyos le dieron miedo.

– ¡Soltáme! ¡Déjame! – gritó sacudiendo la pierna. Pero fue atraída.

– ¡Mamá! ¡Ay, mamá! ¡Mamá, papá! – lloró imperiosamente. Trató aún de sujetarse del borde, pero sintióse arrancada y cayó.

– Mamá, ¡ay! Ma. . . – No pudo gritar más. Uno de ellos le apretó el cuello, apartando los bucles como si fueran plumas, y los otros la arrastraron de una sola pierna hasta la cocina, donde esa mañana se había desangrado a la gallina, bien sujeta, arrancándole la vida segundo por segundo.

Mazzini, en la casa de enfrente, creyó oír la voz de su hija.

– Me parece que te llama- le dijo a Berta.

Prestaron oído, inquietos, pero no oyeron más. Con todo, un momento después se despidieron, y mientras Berta iba dejar su sombrero, Mazzini avanzó en el patio.

– ¡Bertita!

Nadie respondió.

– ¡Bertita! – alzó más la voz, ya alterada.

Y el silencio fue tan fúnebre para su corazón siempre aterrado, que la espalda se le heló de horrible presentimiento.

– ¡Mi hija, mi hija! – corrió ya desesperado hacia el fondo. Pero al pasar frente a la cocina vio en el piso un mar de sangre. Empujó violentamente la puerta entornada, y lanzó un grito de horror.

Berta, que ya se había lanzado corriendo a su vez al oír el angustioso llamado del padre, oyó el grito y respondió con otro. Pero al precipitarse en la cocina, Mazzini, lívido como la muerte, se interpuso, conteniéndola:

– ¡No entres! ¡No entres!

Berta alcanzó a ver el piso inundado de sangre. Sólo pudo echar sus brazos sobre la cabeza y hundirse a lo largo de él con un ronco suspiro.

Horacio Quiroga (Salto, Uruguay, 1878–Buenos Aires, Argentina, 1937), fue uno de los más grandes exponentes de la literatura latinoamericana. Cuentista, dramaturgo y poeta, se le considera un maestro del relato con un tono en general lúgubre y sombrío, retratando la naturaleza como enemiga del ser humano bajo rasgos temibles y horrorosos. Esas características hicieron que se le comparara con el estadounidense Edgar Allan Poe, otro maestro de lo tétrico. Su vida misma terminó tétricamente: sabiendo que padecía cáncer de próstata, prefirió el suicidio. Nos legó 12 libros de cuentos así como 2 novelas, una obra teatral y poesías.

Fuente: ARGENPRESS.Info

 

El capitalismo por dentro (Parte I)

Por Alejandro Teitelbaum

Me propongo, en una serie de entregas para ARGENPRESS, tratar de examinar de manera resumida el funcionamiento del capitalismo contemporáneo en sus aspectos económicos, sociales, políticos, culturales e ideológicos.

Será una versión resumida, reestructurada y actualizada de mi libro publicado en Argentina en 2003 con el título El papel de las sociedades transnacionales en el mundo contemporáneo, (edición de la Asociación Americana de Juristas), y que fue objeto de otras dos ediciones ampliadas y actualizadas publicadas en Colombia en 2007 (Al margen de la ley.

Sociedades transnacionales y derechos humanos, edición de la Corporación Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, del Instituto Latinoamericano de Servicios Legales Alternativos y del Observatorio Social de Empresas Transnacionales) y en España en 2010 (La armadura del capitalismo.

El poder de las transnacionales en el mundo contemporáneo, Editorial Icaria, con el auspicio de las Asociaciones Paz con Dignidad y el Observatorio de Multinacionales en América Latina)


Estudiar el funcionamiento del capitalismo, como cualquier otro estudio de un fenómeno social, exige una teoría, un instrumento epistemológico o método de conocimiento adecuado que permita examinar los hechos a fin de poder abstraer de los mismos sus rasgos esenciales, sus regularidades, hasta lograr reconstruir en el pensamiento esas “múltiples determinaciones” en una unidad , en “lo concreto pensado”, como lo llamó Marx.

Ese es un proceso permanente, pues ese “concreto pensado” requiere un “feedback”, una realimentación permanente a través de su verificación en los hechos mediante la práctica.

Marx escribió al respecto: “Lo concreto es concreto, porque es la síntesis de múltiples determinaciones y, por lo tanto, unidad de la diversidad. Aparece en el pensamiento como proceso de síntesis, como resultado, no como punto de partida, aunque sea el verdadero punto de partida real y, en consecuencia, también el punto de partida de la intuición inmediata y de la representación.

El primer paso ha reducido la plenitud de la representación a una determinación abstracta; con el segundo las determinaciones abstractas conducen a la reproducción de lo concreto por el camino del pensamiento.

Por ello Hegel cayó en la ilusión de concebir lo real como resultado del pensamiento, que se concentra en sí mismo, en tanto que el método que consiste en elevarse de lo abstracto a lo concreto no es para el pensamiento, otra cosa que apropiarse de lo concreto, de reproducirlo en forma de concreto pensado” (Introducción a la crítica de la economía política, 1857, Cap. III, El método).

El cerebro humano está “equipado” para realizar esas operaciones (véase, por ejemplo, Jean-Pierre Changeux, neurobiólogo, El hombre de verdad, en particular el Cap. VII , La investigación científica en la búsqueda de la verdad, último párrafo del punto 2 y punto 3).

De modo que para darle coherencia en una visión global y objetiva de la sociedad actual a los datos y a la información que he podido reunir, he intentado utilizar como instrumento de análisis el método dialéctico materialista de Marx y las principales teorías que elaboró estudiando la economía capitalista: el valor, el valor de uso y el valor de cambio, la concentración capitalista, las crisis, la reproducción ampliada como una necesidad inherente al sistema, la plusvalía en tanto teoría de la explotación capitalista, etc.

Y para tratar de comprender y, en lo posible explicar el comportamiento de los individuos y de las colectividades también me he remitido a la explicación de Marx:

…”El resultado general al que llegué y que una vez obtenido sirvió de hilo conductor a mis estudios puede resumirse así: en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales.

El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social.

El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia”. (Marx, primera página del Prólogo a la Introducción a la Crítica de la economía política, 1859).

Explicación ésta que no se puede interpretar con el esquema simplista de que la conciencia de un individuo refleja automáticamente su condición de trabajador o de burgués. Porque el “ser social” a que se refiere Marx incluye, entre otras cosas, el papel dominante que desempeña la ideología y la cultura del sistema capitalista en la conciencia de los seres humanos.

Los hechos no se perciben con la mente en blanco, sin ideas previas. La percepción de la realidad está condicionada en todos los seres humanos por conceptos anteriores, por categorías inscritas en la mente por la educación que se ha recibido, por el medio ideológico y sociocultural dominante en que se vive, etc.

Un trabajador manual o intelectual, por el sólo hecho de serlo, no siempre tiene conciencia de que es un explotado y que su compromiso debe ser luchar colectivamente por abolir la explotación.

E inversamente ese automatismo tampoco funciona cuando un individuo o grupo, cualquiera sea su clase social, alcanza a superar la conciencia espontánea que le impone la ideología y la cultura capitalista hegemónicas y logra tomar conciencia de las contradicciones inherentes al sistema capitalista y de su nefasta esencia explotadora, no sólo de los seres humanos sino del hábitat natural de éstos.

Como ejemplos pueden citarse al mismo Marx, a Lenin y al Che Guevara, que no eran obreros pero que tuvieron una extrema sensibilidad para percibir los sufrimientos de los explotados y una gran inteligencia para investigar y encontrar la explicación racional de su causa: el sistema capitalista.

Pero hay que agregar una precisión importante. En el método de investigación propuesto por Marx el investigador que reúne los datos empíricos selecciona entre ellos, en función de los objetivos de la investigación, para pasar a la etapa de la abstracción.

Rolando García, doctor en física y epistemólogo, que trabajó con Jean Piaget durante muchos años y que se ocupa de esta cuestión con mucha solvencia, da el siguiente ejemplo:

“Un proyecto de investigación diseñado para contestar a la pregunta “¿cómo se puede aumentar la producción de elementos básicos en la región X?”, será muy diferente del proyecto diseñado para responder a la pregunta, “¿por qué aumentó la malnutrición de ciertos sectores de la región X?”. En los dos casos se trata de problemas concernientes a la productividad y suficiencia de alimentos, pero desde perspectivas muy diferentes.

Al interior de la segunda pregunta encontramos también la posibilidad de diferentes proyectos de investigación que dependerán de las concepciones del investigador”… “Las preguntas no surgen de un investigador “neutro” sino que involucran su concepción del mundo y de la sociedad (su Weltanschauung”) que hemos denominado “marco epistémico””. (Rolando García, El conocimiento en construcción. De las formulaciones de Jean Piaget a la teoría de sistemas complejos, Editorial Gedisa, España, año 2000, págs. 71 y 72).

Y esto vale, según Rolando García, no sólo para las ciencias económicas y sociales, sino también para las llamadas ciencias “duras”.

García escribe en la página 62 del mismo libro:

“En todo dominio de la realidad (físico, biológico, social) las interacciones del sujeto con los objetos del conocimiento dan lugar a procesos cognoscitivos que se construyen con los mismos mecanismos, independientemente del dominio. Por consiguiente, en tanto se trate de la asimilación de objetos de conocimiento, no hay dicotomía, en el nivel psicogenético, entre los fenómenos del mundo físico y los fenómenos del mundo social.

El sujeto de conocimiento se desarrolla desde el inicio en un contexto social. La influencia del medio social (que comienza con la relación familiar) se incrementa con la adquisición del lenguaje y luego a través de múltiples instituciones sociales, incluida la misma ciencia. Su acción se ejerce condicionando y modulando los instrumentos y mecanismos de asimilación de los objetos de conocimiento, así como el aprendizaje.”

Marx, imaginando las posibilidades de realización del ser humano en una sociedad donde no impera la explotación capitalista escribió en los Grundrisse (1857- 58) que los progresos tecnológicos, la ciencia aplicada y la automatización de la producción finalmente liberarían al ser humano de la necesidad, de los trabajos físicos y del trabajo alienado en general, lo que permitiría su plena realización pasando a ser el tiempo libre (“disposable time”, decía Marx) y no el trabajo, la medida del valor (nuestro el subrayado).

Y agregaba lo siguiente: « Desarrollo libre de las individualidades y por ende no reducción del tiempo de trabajo necesario con miras a poner plustrabajo, sino en general reducción del trabajo necesario de la sociedad a un mínimo, al cual corresponde entonces la formación artística, científica, etc., de los individuos gracias al tiempo que se ha vuelto libre y a los medios creados para todos ». (Carlos Marx, Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse), Siglo XXI Editores, 12ª edición, 1989, tomo 2, págs. 227 y ss. [Contradicción entre la base de la producción burguesa (medida del valor) y su propio desarrollo. Máquinas, etc.]).

Marx anticipó hace 160 años la posibilidad, alcanzado cierto grado de desarrollo de las fuerzas productivas, de pasar, como medida del valor, del valor trabajo al valor tiempo libre en una sociedad sin explotadores ni explotados.

Es decir una sociedad en la que el trabajo, la vida, la salud, la educación, la alimentación, el aire que respiramos, etc. cesen de ser una mercancía.

Pero fácil es constatar que a pesar de que los progresos alcanzados por la ciencia y la tecnología son deslumbrantes, incluso las necesidades mínimas de buena parte de la población mundial permanecen insatisfechas. Y que pese a la automatización y la robotización, los seres humanos están psíquica y físicamente cada vez más alienados al trabajo con horarios y tensiones agotadoras, cualquiera sea su jerarquía en el sistema productivo.

A comienzos del siglo XIX (hace 200 años) escribió Hegel: “El hombre disminuye el trabajo para el conjunto, no para los individuos, para los cuales, al contrario, lo acrecienta, porque cuanto más el trabajo se hace mecánico, menos valor tiene y más el hombre debe trabajar”…”La disminuación del valor del trabajo es proporcional al aumento de la productividad del trabajo”…”las fábricas y las manufacturas basan su existencia en la miseria de una clase” (G. F. Hegel, Realphilosophie, 1805-6).

Esta es la contradicción principal inherente al sistema capitalista cuya raíz está en que la esencia del sistema consiste en que entre la producción social y el consumo social se interpone la apropiación privada, es decir la explotación capitalista.

Dicho de otra manera, la plena realización del ser humano como la anticipó Marx en los Grundrisse, requiere la abolición del capitalismo y no “mejorarlo”, emparcharlo o disfrazarlo con un discurso liberal o populista.

La explotación capitalista (I)

En los primeros párrafos de El Capital (Libro primero, Sección primera, Capitulo I, La mercancía, 1. Los dos factores de la mercancía: valor de uso y valor (sustancia del valor, magnitud del valor)), Marx escribe:

“La riqueza de las sociedades en las que domina el modo de producción capitalista se presenta como un “enorme cúmulo de mercancías”, y la mercancía individual como la forma elemental de esa riqueza. Nuestra investigación, por consiguiente, se inicia con el análisis de la mercancía.

La mercancía es, en primer lugar, un objeto exterior, una cosa que merced a sus propiedades satisface necesidades humanas del tipo que fueran. La naturaleza de esas necesidades, el que se originen, por ejemplo, en el estómago o en la fantasía, en nada modifica el problema. Tampoco se trata aquí de cómo esa cosa satisface la necesidad humana: de si lo hace directamente, como medio de subsistencia, es decir, como objeto de disfrute, o a través de un rodeo, como medio de producción”.

Toda cosa útil, sigue explicando Marx, lo es por sus cualidades, que hacen de ella un valor de uso para una finalidad determinada. Pero como mercancía destinada a ser vendida presenta otro aspecto: su valor de cambio y surge el problema de cómo se mide ese valor de cambio, lo que requiere encontrar el denominador común de todos los valores de uso (objetos, servicios) que se intercambian –se venden- como mercancías.

Ese denominador común de todas las mercancías no es otro que ser el resultado del trabajo humano, que se puede definir como el gasto en energía física, en tensión nerviosa y la aplicación por parte del trabajador (manual o intelectual) de su destreza y conocimientos (y a veces también de su inventiva) en el acto de la producción.

De modo que el denominador común de todas las mercancías que sirve para establecer su valor de cambio es el trabajo humano, que produce valores de uso.

“En la relación misma de intercambio entre las mercancías, -escribe Marx- su valor de cambio se nos puso de manifiesto como algo por entero independiente de sus valores de uso. Si luego se hace efectivamente abstracción del valor de uso que tienen los productos del trabajo, se obtiene su valor, tal como acaba de señalarse.

Ese algo común que se manifiesta en la relación de intercambio o en el valor de cambio de las mercancías es, pues, su valor. El desenvolvimiento de la investigación volverá a conducirnos al valor de cambio como modo de expresión o forma de manifestación necesaria del valor, al que por de pronto, sin embargo, se ha de considerar independientemente de esa forma.

Un valor de uso o un bien, por ende, sólo tiene valor porque en él está objetivado o materializado trabajo humano abstracto. ¿Cómo medir, entonces, la magnitud de su valor? Por la cantidad de “sustancia generadora de valor” –por la cantidad de trabajo– contenida en ese valor de uso. La cantidad de trabajo misma se mide por su duración, y el tiempo de trabajo, a su vez, reconoce su patrón de medida en determinadas fracciones temporales, tales como hora, día, etcétera.

Podría parecer que si el valor de una mercancía se determina por la cantidad de trabajo gastada en su producción, cuanto más perezoso o torpe fuera un hombre tanto más valiosa sería su mercancía, porque aquél necesitaría tanto más tiempo para fabricarla.

Sin embargo, el trabajo que genera la sustancia de los valores es trabajo humano indiferenciado, gasto de la misma fuerza humana de trabajo. El conjunto de la fuerza de trabajo de la sociedad, representado en los valores del mundo de las mercancías, hace las veces aquí de una y la misma fuerza humana de trabajo, por más que se componga de innumerables fuerzas de trabajo individuales.

Cada una de esas fuerzas de trabajo individuales es la misma fuerza de trabajo humana que las demás, en cuanto posee el carácter de fuerza de trabajo social media y opera como tal fuerza de trabajo social media, es decir, en cuanto, en la producción de una mercancía, sólo utiliza el tiempo de trabajo promedialmente necesario, o tiempo de trabajo socialmente necesario.

El tiempo de trabajo socialmente necesario es el requerido para producir un valor de uso cualquiera, en las condiciones normales de producción vigentes en una sociedad y con el grado social medio de destreza e intensidad de trabajo”.

 

El Salvador se impone a Cuba 4-0

El Salvador se impone a Cuba 4-0

Por Ramón Jiménez

La selección salvadoreña de fútbol consiguió su primer triunfo en el Grupo “A” del Preolímpico Sub-23 de la Concacaf, tras imponerse este sábado por un marcador de 4-0 a su similar de Cuba, como parte del torneo eliminatorio que se lleva a cabo en Nashville,Tennessee.

Los cuscatlecos aprovecharon la superioridad numérica tras la expulsión del mediocampoista cubano Carlos Domingo, en el minuto 49, por una segunda tarjeta amarilla.

La Azulita en Washington/Foto Pedro Sorto.Los goles de la Azulita fueron marcados por Léster Blanco, al minuto 3; Andrés Flores aumentó la cuenta en los minutos 53 y 79; y Richard Menjívar al minuto 67.

Con esta victoria El Salvador consigue sus primeros tres puntos y suma cuatro, luego del empate sin goles que alcanzó en la primera fecha ante Canadá el jueves pasado.  Se encuentra en la primera posición de la tabla en su grupo con 4 puntos, seguido por Estados Unidos, Canadá y Cuba.

Los cuscatlecos tienen esperanzas de avanzar en la llave de su grupo a las semifinales en Kansas City, y conseguir uno de los dos boletos de la región de Concacaf a los Juegos Olímpicos de Londres-2012.

El próximo encuentro de El Salvador es contra la selección de Estados Unidos, equipo con el que los centroamericanos casi siempre salen derrotados.

 

Crítica literaria: Perros Callejeros, de Elmore Leonard

Crítica literaria: Perros Callejeros, de Elmore Leonard

Por Francisco Vélez Nieto

Elmore Leonard

Perros Callejeros

Traducción de Catalina Martínez Muñoz

Alianza Editorial

Recuerdo como allá por el año 2006 leía la impresionante y tensa novela de Elmore Un tipo implacable. Un historia situada en los años treinta cuando aquellos míticos gánsteres ocupaban las páginas de sucesos de la prensa americana.

Como descubrimiento fue todo un verdadero placer leer aquella novela negra de un gran autor del género que ya cuenta con más un centenar de títulos. Así quedé cautivo convirtiéndome en fiel lector y propagador de su maestría literaria dentro de la inmensidad de este género que desde Allan Poe para acá nos viene ofreciendo verdaderas joyas de este tipo de lectura.

Su estilo de narrar se sustenta, especialmente, en una sucesión de diálogos cortos poseídos de un ritmo propio del mejor Hemingway, inmerso en el mundo del hampa.

Es el modo y justo soporte de la narrativa de Elmore, que con todas las consecuencias exhiben sus personajes en situaciones de asuntos y hechos en la que los diálogos a veces provocan escalofríos a medida que suben el tono y agarran a uno en el asiento, siguiendo allí pegado hasta el sofoco y la especulación de lo que podrá suceder.

Así lo leo desde aquella primera aventura como lector de Elmore a la que siguieron, sabor tras sabor, Persecución mortal y El día de Hitler….

Y como puedo considerarme un buen lector de novela policiaca desde que tenía pantalón corto, fortuna que le debo a mi padre, pausado lector del género en aquellos años de triste posguerra, con esta reciente edición de Perros Callejeros gozo de una nueva aventura en esa línea literaria de ficción donde la ironía, la crítica y la violencia es toda una secuencia engranada por la que discurren las descarnadas caras de la otra vida real norteamericana. No hay pelos en la lengua en tan jugosa y picante salsa.

Para lo que vuelve a reunir a tres personajes emblemáticos de algunas de sus novelas anteriores: Jac Foley, el famoso atracador que suma más de un centenar de bancos, Cundo Rey, el “marielito” cubano convertido en magnate del hampa gracias al tráfico de drogas y ese prima hermana siamesa, que es la especulación inmobiliaria, cerrando el trío la amante del cubanito bajito de talla, Dawn Navarro, mujer fatal de estas que levanta el ánimo y el nervio del más lisiado, que además es vidente y gana dólares con el oficio ya que las tontas bien acomodas flotan como sonámbulas por las geografía de las privilegiadas playas de California.

Jack y Cundo llegaron a conocerse en la cárcel donde congeniaron y se contaron sus vidas cada cual con su estilo el del cubanito arrollador y presuntuoso, el salteador calmoso y observador, puro estilo propio de su trabajo donde no utiliza la violencia sino el seducir a la cajera de turno con tierna labia melódica.

Lo cierto es que hacen o fingen muy buenas migas hasta el punto que Jack, que va a quedar en libertad dos semanas antes que Cundo, gracias al malabarismo profesional de una abogada de anatomía desbordante, maestra en el trato y conciente que desde que lo confirmó la Biblia la carne es débil tanto para el amor como para los dineros, y el “marielito” ofrece a su amigo de prisión que lo espere en su mansión de Venice Beach, zona privilegiada de California, con la idea de trabajar junto en proyectos que pueden dejar dinero.

Y todo es salir de la cárcel Jack cuando entra en escena el veterano agente del FBI Lou Adams quien, avisado por un soplón, espera a la puerta del presidio para saludar al atracador por el que siente una especial atracción. Esta no es otra que poder volver a meterlo en el trullo, pues bien sabe que esa súbita libertad se debe a ciertos juegos de intereses.

Pero es algo más que esto lo que mueve al madero, que ya cumple años de servicio y sueña poder retirarse con un póker de ases en la mano y como broche de oro lograr un final redondo para esa novela sobre este Jack del diablo lleva años escribiendo y, que por ese amor propio, quiere conseguir que su deseada presa le ayude a conseguir ese final triunfante que espera en su manuscrito. Lo que significaría para él éxito y gloria.

Más las posibilidades son mínimas si se tiene en cuenta que el amado personaje no quiere volver a las andadas aunque estas, tenga el encanto por medio de la seducción y no de las escopetas de cañón recortado, sino ligar a la cajera de turno y le ponga en la mano mientras le sonríe unos miles de dólares. Y aquí queda la incógnita de tan deseado final de una novela que podría ser histórica para el sabueso escritor.

Este es un ligero esbozo por el que transcurre la aventura de ficción, el ambiente en que se desarrolla, adquiriendo méritos propios, certificado de real y muy actual, aunque los sobornos y los tratos para defraudar son similares a aquellos que se montaba la madre de Nerón, que por algo han pasado a la historia y se imitan con tanta agilidad y cinismo como en los tiempos de tan subyugante imperio, máxime si se tiene la suerte de algún familiar en el gobierno, ministro o presidente de un condado o autonomía.

En último extremo, algunos capos segundones del chantaje, incluso se conforman con un director general al que le guste la tiza de calidad.

Esta es la trepidante trama llena de ingenio y esos constantes diálogos que sirven para ir mostrando al lector y lectora un mundo representado con ejemplos poco dignos impropios para una sociedad justa y equitativa, rebosante de similitudes exponente de la descomposición social y política que padecen las sociedades. El soberano poder de las mafias de la corrupción y sus advenedizos socios colaboradores en el mundo político y mediático.

Francisco Vélez Nieto escribe desde España

 

Música: Creedence y el folk-rock

Música: Creedence y el folk-rock

Creedence Clearwater Revival (más conocida como Creedence) fue una banda estadounidense de rock con gran aceptación mediática y muy popular a finales de los años sesenta y comienzos de los setenta.

El grupo estaba integrado por el cantante, guitarrista principal y compositor John Fogerty, el guitarrista rítmico Tom Fogerty, el bajista Stu Cook y el batería Doug Clifford.

El estilo musical de Creedence acompasaba el rock and roll y el género conocido como swamp rock.

Treinta años después de la disolución del grupo, la música de Creedence Clearwater Revival se mantiene como base de la historia de la música estadounidense, y es a menudo citada o incluida en radios y medios de comunicación como influencia de otros músicos.

Considerados uno de los mejores grupos de la historia. CCR fue incluido en el Salón de la Fama del Rock en 1993.

 

¿Y yo qué culpa tengo que lo golpiaron a Perón? (Parte VI – Final)

Por Nechi Dorado

Yiyi, todavía recuerdo tu viaje, en tren, a casa de los abuelos, por mucho tiempo. El necesario hasta que la situación mejorara un poco. La ausencia forzada de tu padre te fue haciendo crecer apresuradamente. El país ardía, la resistencia peronista continuaba su accionar y el Perón, Perón o muerte, inundaba las calles y las conciencias. Las proscripciones dieron paso a la estampida de votos en blanco que indicaban repudio cuando se lograron las elecciones “democráticas”.

Con la misma fuerza, las cárceles se llenaban de luchadores.

Fuiste haciéndote mujer, en un país en llamas, con dos veredas. Hubo –y hay- peronistas de un lado y peronistas del otro. La consigna “ni yanquis ni marxistas” se relativizó, igual que la letra de la marchita cuando cantaban “combatiendo al capital”.

Hubo quien no se atrevió más a decir “ni yanquis”, por esas cosas del “mundo que cambia”. Frente a lo irreversible y evidente, les fue más fácil y menos riesgoso situarse del lado del mandamás. Aunque los gringos hayan contribuido a “golpiar” a Perón.

Otros, nunca más cantaron “ni marxistas” consientes de que allí está la verdadera esencia popular. La del pueblo como base y sustento del país, proyecto colectivo, clasista, justo y vigente aunque digan que no es así.

Siguió corriendo la sangre, seguiste corriendo, Yiyi. Mucho, tanto como para casi gastarte las piernas en los caminos. Las vivencias se transformaron en estigmas que no te dejaron nunca.

El tiempo se comió a los abuelos, a los tíos y a algunos primos. Dictaduras y monopolios desguasaron los trenes, y las vías, abandonadas, yacen empastisadas, kilómetros enteros como espectros de acero esperando la mano piadosa que les devuelva la vida. Si acaso se les ocurre.

Se privatizó hasta la vida, se herrumbraron los hospitales y la escuela pública se debate en agonía mortal.

A esa madre que hizo de guía como para que aprendieras a soportar las ausencias forzadas, a leer entre líneas, a no tener miedo nunca, la arrancó un “error médico”, pocos años después de todo aquello. Otro golpe.

La ciencia, mal empleada, tuvo más fuerzas que esos “hombres malos” que no lograron demorar sus sueños ni su acción. La impunidad estuvo, también, como para que nunca olvides que puede instalarse cuando quiere. Aprendiste, entonces, que decir error puede ser el eufemismo de horror.

El país siguió empujado hacia el abismo y sabemos que las caídas son más estrepitosas que el ascenso.

Los generales se alimentaron con sangre y nos dejaron 30 mil razones como esquirlas clavadas en el alma.

Papi nunca pudo entender que con los años pensaras de otra forma, tampoco tuvo en cuenta que fue un excelente maestro que te enseñó, a muy temprana edad, el arte de pensar, tanto, como para que luego eligieras ser vos con voz, porque te daba la gana.

Tus primeros pasos los diste al filo de la navaja, hiciste de ello un modus operandi; lograste superar las partes más filosas, aunque te hirieran.

Cierro tu diario de niña, me acompaña el recuerdo de esos tíos y tías que no eran tus tíos pero que igual los querías como si lo hubieran sido. Ellos y ellas fueron parte de un pedacito de tu infancia desgranada y quedaron impregnados en lo más hondo de tu corazón.

Ese corazón, hoy adulto, que siguió latiendo agitado, donde comenzó a hervir la palabra antiimperialismo hasta quedar anclada para siempre.

Ese, donde se aferró, también, una frase que contiene la grandeza de la esperanza, con la fuerza de lo inclaudicable:

¡Hasta la Victoria, siempre!

16 de octubre

Hace muchos dias que papi no viene y estoy muy triste. Mañana mami me dijo que vamos a ir al acto de Perón y a mi me gustan los actos pero no quiero ir porque no lo veo a pa.

Mami tambien esta un poquito mas triste y cuando vengo de la escuela tiene los ojos como si lloraba toda la mañana. Pochita tambien me dijo que me porte bien porque mami esta triste. Por aí tambien estraña a papi.

El otro dia vinieron los hombres malos y yo tengo despiertos todos los gatitos aca y me aogan mucho. Josefina me esta dando esas inyecciones otra ves y no me gusta pero la quiero igual porque ella me cura no mucho. Hoy trajo grasa de gallina y mami me la va a poner en el pecho a la noche cuando me acuesto con papel delalmacen porque dicen que saca el catarro.

Y mami me puso una cosa de mucho olor que no me gusta y me frotaba el pechito.

Mañana cumple años mi primo Floreal y yo los cumplo en enero.

17 de octubre

Fuimos al acto en Avellaneda y habia mucha gente. Yo fui un poco contenta porque por ai lo veia a papi pero no estaba y lo busque por todos lados. Mami me agarro fuerte la manito para que no me pierda porque todos son mucho mas altos que yo y no me dejan ver para adelante. Y una ves me solté para buscar a pa.

Nunca hay mas chicos en esos actos y no puedo jugar no te dejan estar a todos juntos. Cuando se junta mucha gente vienen los tipos de los caballitos y les tiran piedras y mami le tira bolitas a las patas pero no les pega a los caballos pobrecitos.

Yo lo salude con la manito y le hice asi chau a un policia que la dejo crusar la calle a mami porque iba conmigo. Cuidado con la nena señora dijo el tipo. Siempre soy la heroa y mami me lo dice.

Cuando vine fui a jugar con los chicos en la casa de ellos estaba el papa y el mio no y todo porque lo golpiaron a Perón y yo que culpa tengo. Le pregunte a mami quien lo golpio y me dijo que la oligarquia y la iglesia y los estados unidos y si lo golpiaron todos juntos claro que se tenia que ir el pobre. Y mami dice que la oligarquia son los ricos que explotan a los pobres y a los trabajadores les dicen cabecitas negras. Entonces a mi no me van a explotar porque tengo el pelito rubio pero mami dice que si no vuelve Perón claro que tambien me van a explotar. Y yo le dije porque no matamos a la oligarquia y mami me dijo que no se debe matar a nadie.

¿Que se joda si la explotan no diario? Estoy cansada y como habia muchos gases me despertaron a los gatitos. ¿Por ai hoy viene papi no diario?

30 de octubre

Che cuanto hace que no viene papi y en la escuela la seño me pregunta como estoy y como esta mami. No me pregunta mas por papi pero yo le dije que esta trabajando por si queria saber.

Todos los dias vinieron los vecinos de la otra cuadra y de la otra y de la de aca derechito. Estabamos Pochita y yo adentro y queriamos escuchar desde la ventana porque cuando vienen mami sale al patio y se queda charlando pero muy despacito. Don Perez esta preso y Gines tambien y son de la otra cuadra y los llevaron al sur. No se porque los llevan tan lejos si aca hay carcel tambien yo vi del colectivo cuando voy a la sicologa una carcel grandota que era donde estaba mi abuelo pero que no era chorro eranarquista y ademas español y asturiano todo eso junto.

Cuando se van los vecinos le dicen a mami cualquier cosa me avisa y me deja a la nena. Pochita tampoco sabe donde andara papi por que si no me contaba.

Hoy vino tio Yalito con tia Dora y mis primos y no pude jugar mucho por los gatos de mierda que me daban tos. Mis primos si saltaron pero yo jugaba despacito. El tio me dejo plata para caramelos pero yo no queria porque mami me compra pero me la dejo igual. Ellos tomaban mate.

2 de noviembre

Cuando mami nos hizo la leche a mi y a Pochita tenia un pedasito chiquitito de manteca y nos puso en las tostadas el dulce de leche me lo comi ayer con la cuchara. Dice que no pudo comprar mas porque falta la manteca y el lechero no le deja un pedaso grande. Pochita le dijo tia come vos tambien pero mami le dijo que no porque esta regimen. El abuelo vino de del viso y trajo pollo y huevitos de las gallinas y dulce de leche y caramelos y verdura y un monton de cosas mas para la Yiyita le dijo a mami. Igual yo la convido. El abuelo esta viniendo todas las semanas a traer esa comida y eso que vive lejos porque del viso queda lejos de mi casa. Hoy me puse a llorar cuando se fue el abuelo porque estraño a papi y el abuelo me dijo que cuando terminen las clases me lleva a la casa con el y con la abuela.

Le dijo a mami nena cuidate mucho y cuida a la Yiyita que soy yo.

Yo queria pedirle a tata Dito que me traiga a papi pero ese es mas sordosordosordosordo a mi abuela no me la trajo nunca. Y tampoco un hermanito.

Mami dice que papi no esta durmiendo como la abu. Yo tenia miedo que si.

7 de noviembre

Mentira mentira mentira todos me mintieron la abuela no esta durmiendo se murio. Igual que la paloma de Jorge que se murio y no se va a despertar mas. Dicen que se va al cielo ese tata Dito se roba todo y eso que es sordo. No me trajo a la abu ni al hermanito que le pedi.

Menos mal que esta Pochita y Roberto asi no me aburro tanto. Papi no vino

Y yo soñe que en estabamos en las fiestas y papi tiraba cuetes y cañitas voladoras como una ves que tiro. Ya se eso era antes que lo golpiaran a Perón

10 de noviembre

Hoy vino el abuelo otra ves y trajo mas cosas. Yo escuche que mami le dijo que si todo sigue igual cuando terminan las clases me lleve a del viso y el abuelo le dijo porque no me la llevo antes. Un poco quiero ir pero otro poco no porque quiero esperar a papi. Cuando el abuelo se fue a la tarde vino un tio de esos que no son tan tios y mami dijo por fin. Con Pochita queriamos escuchar pero no hablan fuerte que costumbre se agarro mami de hablar despacito en el patio después se lo digo.

Cuando el tio se fue Pochita le pregunto a mami si sabia donde estaba papi y mami le dijo que estaba trabajando en el sur porque como lo echaron del petrolio no tiene trabajo.

Antes no nos conto eso nunca. Yo fui a ver en el globo terraquio donde queda el sur pero mami me dijo que mejor lo veia en un libro que ella tiene y nos mostro. No es lejos pero mami dice que si pero yo pongo la manito en buenos aires y con el dedo agarro el sur. Pero tengo que abrir la mano. Entonces hoy por ai que tampoco viene. Yo quiero ir al sur a buscarlo.

11 de noviembre

Pasado mañana cumple años mami dice que cumple 32 ya esta viejita la pobre. Le voy a regalar flores que le robo a doña Catalina del jardin y no me reta nunca porque yo le digo doña Catalina mire que le robo una flor para mami. Y ella me dice que si que le robe muchas. Si viene papi le trae el regalito siempre le trae regalitos.

Ojala que venga. Fui a la sicologa como siempre y no tenia ganas de hablar pero la señora es muy buena y no se enoja me dice que si no quiero no hable pero igual hago dibujitos porque me gusta y tiene unos lapices muy lindos.

Yo pinto todo de rojo y negro y cuando me estoy cansando rayo toda la hoja porque me da la gana.

Y hoy raye toda la foto de Perón yo dije que no lo iba a querer mas pero papi si que lo quiere y se va a poner triste si yo no lo quiero. Mejor lo quiero un poco mas y escuendo la foto.

13 de noviembre

Es el cumple de mami y estamos las tres solitas. Mami hiso una torta chiquitita porque no consigue harina y yo si que vi que hay en el almacen. Papi tampoco vino y mami estaba un poquito triste aunque decia que no esta triste pero que le dolia la cabesa.

Yo tengo la foto de papi en la almoada. Estoy durmiendo en mi cuarto porque no vienen los hombres malos hace muchos dias y no tengo que ir a la cunita. Al final era lindo cuando venian porque después de unos dias papi venia y mami le contaba que yo me acostaba en la cunita y papi me decia que soy una heroa.

Yo quiero jugar con las balitas y juntar el polvito pero como no esta papi mami dice que se llevo las pistolas.

Tengo sueño pero estos gatitos no me dejan dormir y quiero que venga papi.

28 de noviembre

Vinieron todos los tios y las tias y una me trajo una muñeca. Mami me dijo anda a jugar con los chicos y yo no queria pero mami me mando igual. Yo queria contarles que la seño dijo que Perón era un tirano y que yo no se que es tirano. Cuando se estaban por ir yo vine a saludarlos y mami les dijo que me llevaba a casa de los abuelos en del viso por muchos dias. Un poco no quiero porque si viene papi no lo voy a ver. Una tia me dijo que cuando el vuelva me iban a ir a buscar que yo me quede tranquilita alla. Y dijo que papi tenia trabajo para muchos dias pero que pasan pronto. Yo no quiero. Para ella pasan pronto.

1 de diciembre

Estos dias nunca vino papi. Ya tengo toda la ropa en un bolso y mami lleva otro para dejarle a los abuelos pero me dijo que no tenia que abrilo porque habia cosas que se podian romper y es muy pesado. Y yo le pregunte porque no me lleva al sur con papi que yo lo esperaba en la casa cuando el esta trabajando. Mami no me dijo nada y me dio muchos besos. Mami no va a estar solita se queda con Pochita y por ai me compra un hermanito para cuando vuelva y me lo lleva a buscarme.

Y yo no quiero ir de los abuelos tan lejos pero mami dice que es mejor porque voy a jugar mucho y ella me va a ir a visitar los fines de semana con Pochita.

Yo no quiero irme diario. No quiero yo quiero que venga papito.

2 de diciembre

No vino papi y pasado mañana me voy mejor te meto en el bolso y te llevo conmigo si te arrugas perdoname. Papi dice que no se pide perdon a nadie pero vos sos mi diario. No mejor te dejo en el cajon del escritorio total nadie te va a mirar y yo no voy a tener ganas de contarte nada.

3 de diciembre

No vino papi no no vino ojala el tren tenga alas y me lleve volando hasta el sur por ai lo encuentro.

 

Nechi Dorado escribe desde Buenos Aires, Argentina.

 

A 32 años del asesinato de Monseñor Romero

A 32 años del asesinato de Monseñor Romero

Por Ramón Jiménez

Este 24 de marzo se cumplen 32 años del asesinato de monseñor Oscar Arnulfo Romero, cuya muerte aceleró el estallido de la guerra civil que se prolongó por doce años y que dejó más de 75 mil muertos, unos 8 mil desaparecidos, decenas de miles de familias desintegradas y miles de millones en pérdidas meteriales en todo el territorio salvadoreño.

La muerte de Romero, entonces arzobispo de San Salvador, ocurrió cuando un francotirador de los escuadrones de la muerte le disparó un tiro directo al corazón, mientras oficiaba misa en un hospital de cancerosos al poniente de la capital salvadoreña.

En el Viacrucis de Washington/Foto R. Jiménez.A pesar de todos los esfuerzos que han hecho diferentes organizaciones que trabajan con los derechos humanos a nivel nacional e internacional, quienes han señalado los posibles responsables con nombre y apellido, la muerte del prelado sigue impune.

El asesinato de Romero corroboró lo que él mismo denunciaba en sus homilías todos los domingos, sobre los abusos y la barbarie que el ejército salvadoreño y fuerzas paramilitares cometían contra los campesinos.

En su última homilía dominical Romero —un día antes de ser asesinado— hizo llamado directo a las fuerzas militares a no matar a sus propios hermanos, cuyo mensaje quedó grabado en la posteridad.

La iglesia defensora de los derechos de Dios, de la ley de Dios, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación, queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van teñidas con tanta sangre, en nombre de Dios pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada días más tumultuosos, les suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios, cese la represión”.

Esa fue como su “sentencia de muerte”, ya que el día siguiente —lunes 24 de marzo de 1980— recibió un solo disparo que acabó con su vida.

San Romero de América —como es conocido en la actualidad por millones de personas en todo Latinoamérica y el mundo católico— podría ser canonizado por el Vaticano, cuyo proceso inició hace más de una década y todavía sigue su curso.


En Washington y otras ciudades de EE.UU. también se conmemora

El Comité de Solidaridad Monseñor Romero celebrará una Eucarística en memoria de San Romero de América, con la participación del gobernador de Morazán, Miguel Angel Ventura. Tendrá lugar este sábado 24 de marzo a las 6 de la tarde en la Iglesia San Mateo, ubicada en el 5901 36th Avenue, Hyattsville, MD. 20782 (a pocas cuadras de Prince George’s Plaza). Para mayor información favor de llamar al 240- 938-1689 o escribir [email protected].

El evento de este sábado —donde habrá comida gratis— es continuación del Víacrucis por los inmigrantes que tuvo lugar el viernes 23 en el Parque de las Palomas, en el sector de Mount Pleasant de la capital estadounidense, donde también participó el gobernador Ventura.

-El domingo 25 de marzo a la 1 de la tarde habrá una misa en la catedral de San Mateo Apóstol, 1725 Rhode Island Avenue NW Washington, D.C. Informaciones al 202-595-7513.

-El jueves 29 de marzo a las 11 a.m. se oficiará una misa en memoria de Monseñor Romero en la Capilla del Kay Center, de American University, ubicada en el 4400 Massachusetts Ave. NW Washington, DC 20016-8046.

Después del acto litúrgico habrá un almuerzo de 12:00 -1:00 p.m. en el salón comunitario del Kay Center (The Lounge). El evento está a cargo de la Oficina de Asuntos Multiculturales de la Capellanía de esa casa de estudios. Para más información contactar a Claudia Rodríguez al 240-604-

En Los Angeles, California

-El domingo 25 de marzo en la esquina de las calles Séptima y Alvarado de esa ciudad californiana se develará simbólicamente una placa en la Plaza Romero del Corredor Comunitario Salvadoreño, para honrar el legado del defensor de los marginados y los más pobres de El Salvador.

-Al mismo tiempo, la Fundación de Liderazgo Salvadoreño Americano y Fondo para la Educación (SALEF) lidera los esfuerzos para instalar una efigie del Arzobispo Romero en el Parque MacArthur, en la zona céntrica de Los Ángeles donde residen miles de salvadoreños que huyeron de la Guerra Civil.

 

En San Salvador

Además de otros eventos el viernes 23 y este sábado 24, habrá otro evento cultural y ecuménico el 30 de marzo.

LUGAR: Frente a Catedral Metropolitana, San Salvador

HORA: 3 – 8:30 p.m.

 

INTERVIENEN

Coro y grupo de danza de la Parroquia María Madre de los Pobres

Grupo musical Kenaya

Grupo musical de maestros del Colegio Santa Teresa de Jesús

P. Antonio Rodríguez

Jaime García

Procuraduría para los Derechos Humanos

P. Pedro D’Clerq

Pastores de Iglesias ecuménicas

Organizaciones de derechos humanos y memoria histórica