En Tailandia, un buzo naval retirado murió de asfixia durante la noche mientras se preparaba para ayudar a rescatar a un grupo de jóvenes y su entrenador de fútbol que han pasado casi dos semanas atrapados en una cueva inundada.
La muerte ocurrió cuando los rescatistas estaban dando a los 12 miembros del equipo de fútbol un curso intensivo de natación y uso del equipo de buceo, mientras se apresuraban para retirar a los niños antes de la llegada de las lluvias monzónicas que podrían inundar la caverna por completo.
