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Cientos de personas se congregaron el jueves durante la inauguración de un nuevo edificio consular estadounidense en la capital de Groenlandia, Nuuk, para manifestarse en contra de las amenazas del presidente Trump de anexar la isla.
La protesta se produjo después de que el gobernador del estado de Luisiana, el republicano Jeff Landry, que fue designado como enviado especial de Estados Unidos para Groenlandia, hiciera su primer viaje al territorio semiautónomo danés. Según se informa, Landry habló el sábado con Trump, quien le dijo que fuera a Groenlandia e hiciera allí “un montón de amigos”. Estas fueron las palabras expresadas por Aron Bang-Isaksen, un residente de Nuuk.
Aron Bang-Isaksen: “Es un recordatorio muy desagradable de que las personas son tratadas como mercancías o como productos, como algo que se puede comprar y vender. Es algo muy desagradable de presenciar. Creo que esta retórica despiadada, en la que no se descartan acciones militares, es completamente salvaje y cruel con las personas que viven aquí”.
