Crédito de foto: Cortesía de la familia Kohen Wiley
En el estado de Misisipi, se desataron protestas el martes, dos días después de que policías de la ciudad de Senatobia mataran a disparos a un niño negro de un año llamado Kohen Wiley tras responder a un llamado por hurto en una tienda de Walmart.
Testigos presenciales del incidente dijeron que la madre de Wiley y una amiga de la familia fueron vistas saliendo de la tienda cargando al niño junto con un paquete de pañales. Luego, los policías abrieron fuego contra el vehículo de las mujeres mientras estas intentaban salir del estacionamiento, causando la muerte del bebé e hiriendo de gravedad a la amiga de la madre.
El abogado de derechos civiles Benjamin Crump representa a la familia de Wiley. Crump dijo al respecto: “Su madre, que no ha sido acusada de ningún delito, dice que estaba tratando de informar a los policías que había un bebé en el vehículo. Los policías dispararon de todos modos, lo que provocó la muerte de un niño inocente de un año”. El policía que le disparó al bebé ha sido puesto en licencia administrativa.
