El Rep. Maxwell Alejandro de Florida, se unió a la petición de extender el TPS para haitianos, pero sus voces no fueron escuchadas. Foto cortesía
WASHINGTON, 26 de junio de 2026.- Esta semana, la administración Trump finalmente prevaleció en una demanda judicial contra su decisión de poner fin al estatus de protección temporal (TPS) para Haití y Siria. El obispo Brendan J. Cahill, presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB), emitió la siguiente declaración en respuesta:
«Revocar el estatus legal de cientos de miles de personas que residen en nuestro país genera una crisis moral cuando regresar a su país de origen no es una opción segura ni razonable. Si de verdad queremos afirmar la dignidad que Dios le ha otorgado a toda persona, como nación no podemos ignorar semejante injusticia ni las decisiones imposibles que planteará para las familias y las comunidades.»

“Aunque la Administración determine que el TPS ya no está justificado, la salida forzosa diferida sigue siendo una herramienta a disposición del Presidente, y le instamos a que actúe con sensatez en este sentido. Enviar a familias por la fuerza a condiciones extremas es un legado que todos los líderes deben evitar. Por ello, mis hermanos obispos y yo seguimos haciendo un llamado al Congreso para que actúe y afronte este momento con la fortaleza moral que tanto se necesita.”
El Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) ha alentado los recientes esfuerzos bipartidistas en el Congreso para aprobar una ley que obligue al Secretario de Seguridad Nacional a extender la designación de Estatus de Protección Temporal (TPS) para Haití. En enero, el obispo Cahill, junto con su colega presidente, también instó a la Administración a extender el TPS para los haitianos.
