Se acerca el fin del plazo para oponerse a la propuesta
El Departamento del Interior y la Oficina de Administración de Tierras (BLM, por sus siglas en inglés) avanzan con un borrador de una evaluación ambiental que busca eliminar las protecciones alrededor del parque histórico nacional de la cultura Chaco, conocido como Cañón del Chaco, en Nuevo México, uno de los lugares más sagrados de los Estados Unidos, con 1,100 años de antigüedad.
El Departamento del Interior presentó, en abril, una propuesta para permitir la perforación de petróleo y gas en la región del Cañón del Chaco. De ser aprobada, esta iniciativa afectaría a más de 130,000 hectáreas de tierras públicas, incluidos los 16 kilómetros alrededor del parque nacional y perjudicaría de manera desproporcionada a las tribus nativas americanas.
En respuesta a esta propuesta, Andrew Black, director de tierras públicas y agua de National Wildlife Federation, ha dicho lo siguiente:
«Reducir las protecciones alrededor del Cañón del Chaco, para ampliar el desarrollo del petróleo y gas, pone en gran riesgo uno de los paisajes culturales de las tribus nativas americanas más importantes del mundo. El Cañón del Chaco, un Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, es un paisaje único que nunca podrá ser reemplazado. La extracción alrededor del Cañón del Chaco no debería ser a costa de un paisaje verdaderamente sagrado, con una historia insustituible y cuya cultura está viva. El impacto de esta propuesta debería ser considerado a fondo, incluyendo consultar con las tribus nativas americanas e involucrar a todas las naciones soberanas afectadas».
Jesse Deubel, director ejecutivo de New Mexico Wildlife Federation, ha señalado lo siguiente:
«Abrir la gran región del Chaco a la temeraria perforación de petróleo y gas, significa que una joya, insustituible, de las tierras públicas de Nuevo México, hogar de miles de sitios arqueológicos y culturales de gran importancia, estará en riesgo innecesario de ser destruido. Esta decisión errónea significa que todo tipo de pozos de petróleo y gas, oleoductos e infraestructuras, degradarán estas tierras sagradas, contaminarán el aire que respiramos y el agua que bebemos, poniendo en peligro la salud pública, la vida silvestre y las tradiciones y culturas que están intrínsicamente vinculadas a esta región».
El público tiene la oportunidad, hasta el próximo 29 de julio, de enviar sus comentarios sobre la evaluación de impacto ambiental de la propuesta. El período de comentarios es la última oportunidad del público, antes de que se tome una decisión.
