
Una gran tormenta de invierno está azotando la costa del océano Atlántico de Estados Unidos atrayendo fuertes vientos, inundaciones de las zonas costeras y una fuerte nevada que llegó a ciudades del sur de la costa este como Savannah, Georgia; y partes del norte de Florida.
En la región metropolitana de Washington, aunque la nieve no fue mucha, los vientos fuertes y las bajas temperaturas se mantienen, lo que obligó a que las escuelas públicas de los condados de Virginia y Maryland que rodean la capital estadounidense cerraran sus puertas. Muchas familias prefirieron quedarse en sus casas o llegar tarde a sus puestos de trabajo.
Ciudades como Nueva York o Boston, en Massachusetts acumularon mayor cantidad de nieve, fuertes vientos muy fríos mientras que en Virginia, algunas área fueron declaradas «zonas de emergencia» por el gobernador.
Los meteorólogos describieron la tormenta como una “ciclogénesis explosiva” que provocó un abrupto descenso de la presión atmosférica y se intensificó rápidamente en la costa atlántica. Se prevé que tras la tormenta se registrarán temperaturas gélidas, mientras el “vórtice polar” regresa a gran parte de Estados Unidos a finales de esta semana.
El mes pasado, el presidente Trump citó las frías temperaturas invernales para reiterar su afirmación de que el calentamiento global es una farsa, pero climatólogos afirman que las emisiones de gases de efecto invernadero podrían estar contribuyendo a estos eventos climáticos.
