Por Isaac Cohen*
Como preámbulo a la Cumbre del Grupo de los 20, celebrada en Hamburgo, Alemania el 7 y 8 de julio, el Primer Ministro de Japón Shinzo Abe y el Presidente del Consejo Europeo Donald Tusk, en Bruselas el 6 de julio, anunciaron que habían aprobado los principios básicos de un tratado comercial entre ambas economías. Enfatizando la oportunidad del anuncio, el Primer Ministro Abe dijo, “Japón y la Unión Europea alzarán muy alto la bandera del libre comercio en medio de tendencias proteccionistas.”
El acuerdo es el resultado de cuatro años de negociaciones y reducirá las barreras a casi todas las exportaciones de ambas economías. Según el Presidente Tusk, el acuerdo abarca casi 90 por ciento de la totalidad de exportaciones europeas a Japón, incluyendo productos agrícolas. A cambio, las exportaciones japoneses, tales como automóviles y electrónicos, gozarán de mayor acceso al mercado europeo.
Eso significa que las exportaciones de otros países no gozarán de las mismas ventajas, lo cual lesionará especialmente a los exportadores estadounidenses. Sobre todo porque Japón, Estados Unidos y otros diez gobiernos habían firmado un acuerdo de libre comercio, conocido como la Alianza Trans Pacífica, por el cual recíprocamente le otorgaban acceso a sus mercados a las exportaciones de todos los participantes. Sin embargo, una de las primeras decisiones adoptadas por el Presidente Donald Trump, después de asumir al cargo, retiró a Estados Unidos del acuerdo Trans Pacífico.
*Analista y consultor internacional, ex-Director de la Oficina de la CEPAL en Washington. Comentarista de economía y finanzas de CNN en Español TV y radio, UNIVISION, TELEMUNDO y otros medios.
