La historia todavía no reconoce la heroicidad de los patriotas peruanos regionales. Foto cortesía
Es probable que sea hijo de la comunidad de Chalco, distrito de los Morochucos, asevera el escritor Gilver Cisneros Alarcón.
Por Roberto J. Bustamante F.(*)
En 2025 se conmemoró en Perú el Bicentenario del nacimiento del ideólogo y precursor independentista José Faustino Sánchez Carrión, nacido en la ciudad de Huamachuco, en tanto, permanecen olvidados otros valerosos héroes regionales como es el caso del joven intelectual y combatiente ayacuchano Juan de Alarcón, uno de los primeros en demostrar sus ideales de libertad, mucho antes de la declaración de la independencia peruana en 1821.
Juan de Alarcón, desconocido por la historia oficial, ha sido uno de los patriotas huamanguinos acérrimos en la gesta libertadora en la región andina del Perú, desempeñando un papel sumamente valioso en la difusión y divulgación patriota de las ideas de libertad y justicia desde 1809, habiendo realizado una destacada labor de inteligencia, apoyo logístico y táctico, demostrando su lealtad y capacidad.

Es muy probable que haya nacido en la comunidad de Chalco, distrito de los Morochucos en el Departamento de Ayacucho, según revelaciones del escritor y antropólogo Gilver Cisneros Alarcón, como explicaremos más adelante.
Un verdadero héroe de origen huamanguino
Sin ningún acto conmemorativo, este 2026 se cumplirá 237 años del nacimiento del inquieto y valiente patriota, calificado como el “hombre de enlace” en la estrategia patriota proveniente de los sucesos ocurridos en Río de la Plata, La Paz, Chuquisaca, entre otros centros de resistencia anticolonial.
“Para mi Juan de Alarcón es un verdadero héroe, pese a que algunos historiadores no lo quieren aceptar como tal”, sostuvo Cisneros en entrevista telefónica.
“Hasta la fecha solo hemos logrado que el líder Morochuco Basilio Auqui sea considerado héroe nacional y estamos en el mismo camino para que Juan de Alarcón también sea reconocido como un héroe”, precisó Cisneros Alarcón.
“Juan de Alarcón fue el artífice del enlace de los documentos prohibidos en la ciudad de Ayacucho y en la región, además de ser el autor principal de los diferentes pasquines que causaban zozobra en la población”, escribió Cisneros Alarcón, en uno de los capítulos su reciente libro “Los Morochucos. Símbolo de la Resistencia Andina Anti-colonial”(Lima, 2024) Sus otras obras son: “Testimonios. Genocidio e Impunidad” (2024), “Quri, la Tierna Flor Andina” (2024).
Dotado de un noble espíritu revolucionario, Juan de Alarcón desde muy joven se unió a las fuerzas patriotas para repartir folletos bilingües y difundir las ideas de libertad en español y quechua para avivar el entusiasmo patriótico de libertad del pueblo.

“Inició su lucha por la libertad en 1809, cuando apenas tenía 18 años de edad como hombre de enlace con los patriotas entre Ayacucho (Huamanga) y Argentina”. Luego agregó: “pude escuchar contar a mis tío abuelos en Chalco, que Juan de Alarcón era una persona de ojos azules, talla alta, delgado, tez blanca y barbuda, muy ágil e inteligente”.
En 1820, cuando el general argentino Juan Antonio Álvarez de Arenales, líder de la división libertadora llegó a Huamanga, Alarcón, se incorporó al ejército libertador y, estando en Huaura, fue destacado al regimiento «Granaderos del Perú».
Este valeroso patriota peleó en las batallas de Iquecce, el 23 de diciembre de 1820, Macacona (Ica) y Arequipa en 1827; Querco (Huancavelica). En la campaña final por la independencia y como integrante de la «Legión Peruana», combatió en Junín y Ayacucho y siguió al general Sucre en su viaje triunfal al Alto Perú con el grado de capitán. En 1820,durante el gobierno del Mariscal Gamarra, fue nombrado subprefecto de la provincia de Cangallo hasta 1833, según datos del autor Augusto Vergara Arias.
Se conoce que Alarcón mantuvo una relación cercana y de comunicación fluida con el general argentino Manuel Belgrano desde 1812, siendo un aliado clave en la lucha por la independencia, especialmente en el Alto Perú.
Cisneros, reveló que Juan de Alarcón fue conocido en esa época con el apelativo de “Papa Uru”. “En voz quechua se refiere al gusano de la papa, me imagino por su astucia en sacar información para dar a conocer a la población y al ejército patriota sobre el movimiento de las tropas invasoras”.
Incluiremos al final de esta entrevista el testimonio titulado “El Coronel Juan de Alarcón PAPA URU”, del longevo poblador de Chalco, Pablo Cisneros Vílchez de 102 años de edad, cuando fue recogido en idioma quechua hace más de 20 años.
Su primer párrafo dice; “El Coronel Papa Uru” era una persona vigorosa y rebelde, no le tenía miedo a nada, era yo un niño cuando llegué a conocerlo, él era ya una persona anciana, nos contaba los pasajes de su vida en las luchas en distintos lugares…”.
Asimismo, el autor y antropólogo ayacuchano, manifestó su rechazo por la falta de seriedad de los historiadores criollos y aquellos que “traicionaron el sacrificio de cientos de miles de andinos y amazónicos a fin de endiosar a otros supuestos héroes que jamás dieron su vida por el Perú y América”.
Juan de Alarcón, hijo de la comunidad de Chalco.
“Posiblemente Juan de Alarcón nació en 1791 en la comunidad de Chalco del distrito de los Morochucos provincia de Cangallo,”, aseveró Cisneros Alarcón, quien es oriundo de esta misma comunidad de Chalco. Sus años finales también habrían pasado en esta comunidad andina como nos relata el antropólogo Cisneros.

A 65 kilómetros de la ciudad de Ayacucho, Chalco, la Cuna de los Jinetes, es conocida por su fuerte identidad cultural, la crianza de caballos y su historia ligada a los Morochucos, vaqueros andinos que jugaron un papel clave en la Independencia del Perú.
Se desconoce hasta el momento quienes han sido los miembros de su familia y si existen herederos del patriota. “En esta zona hay personas con el mismo apellido (Alarcón) muy posiblemente hayan sido sus parientes”.
“Pese a su avanzada edad, Alarcón era un líder muy hábil, audaz para conducir el caballo morochuco y el cocobolo (arma contundente muy propia de los jinetes morochucos) se refirió al hablar del patriota huamanguino.
Cisneros, coincide con el historiado Vergara Arias en que el patriota huamanguino, realizaba labores agrícolas en la hacienda Yanama, a 10 kilómetros al sur de Ayacucho en calidad de arrendatario, trabajo del cual dependían sus familiares mientras se encontraba involucrado en la lucha por la emancipación.
“Posiblemente, haya sido formado como un escribano, siendo el hijo de un hacendado criollo en Huamanga, que lo envió a estudiar, siendo un joven muy inteligente, dedicado a la lectura además de conocer el idioma materno, el quechua”, dijo el antropólogo ayacuchano.
Su prolongada vida en el campo.
¿Cuantos años vivió Juan de Alarcón? A esta pregunta Cisneros respondió que hasta la fecha no se ha podido encontrar la partida de bautizo o nacimiento en el archivo regional pese a una reciente búsqueda.
“Por esa época, en nuestra comunidad muchos pobladores eran longevos. “Mi abuela por ejemplo falleció a los 120 años de edad. Viendo estos casos, Juan de Alarcón habría cumplido más de 100 años de vida”.
Muy anciano gustaba los puquiales
“Según la información que tengo, nos dice Cisneros, Alarcón vivía cerca de la casa Hacienda en Chalco; Ya muy anciano, una vez al mes, iba a consumir el agua de un manantial o puquial, ubicado en el paraje Uchuytuqtucha, situado en el terreno de propiedad del poblador Teófilo Cisneros. Le gustaba consumir el agua de este manantial , se echaba al borde y tomaba directo a la boca sin recipiente alguno. Luego, se dice, se quedaba echado por ratos en el pasto contiguo al ojo del agua”.
“Por curiosidad de comprobar la propiedad del agua de este manantial, me dirigí a este lugar y me di cuenta que era el agua, sino el lugar que poseía una elevada concentración energética y es muy posible que al anciano coronel le llamaba la atención para sanar de algunas dolencias propias de su avanzada edad”.
Centenar de patriotas regionales no reconocidos.
Cerca de un centenar de nombres de hombres y mujeres patriotas carentes de reconocimiento oficial figuran en el libro de Cisneros Alarcón, entre ellos: el Coronel Marcelino Carreño; Valentín Munarriz; Coronel Cayetanos Quiroz; María Juana Huamán, esposa de Cayetano Quiroz; Tomas Bellido Parado; Ventura Ccalamaqui; Julián Morales; Pablo Chalco; José María Gutiérrez. Melchor Espinoza; Trinidad Celis de la Neira; José Peralta; Manuel Cáceres, Rafael Miranda; Virginia Cuba Escriba Huaytalla, esposa del héroe Basilio Auqui Huaytalla; Pedro Huaytalla. Además incluye a los mártires anónimos de Cangallo; Los Morochucos, Chiara; Totos; Paras; Urankanka; Sancos; Hualla; Soras; Lucanas; Parinacochas y otros de la región de Ayacucho. entre otros, conforman la lista anónima de los héroes regionales que no poseen ninguna estatua conmemorativa y hasta hoy no han recibido el homenaje oficial.
Memoria Colectiva y el testimonio acerca de PAPA URU:
“El coronel Papa Uru era una persona vigorosa y rebelde, no le temía a nada, era aún niño cuando llegué a conocer, él ya era persona anciana, nos contaba los pasajes de su vida en las luchas y en distintos lugares, dice llegaba a Lima como si fuera viento, sin que nadie se diera cuenta. Dice peleaban junto a Cayetano Quiroz, Rosell y Basilio Auqui, en los cerros mataban a los soldados españoles a tiro de cocobolo, arrojando piedras y palos.
El anciano vivía en este pueblo, era nuestra familia, pese a su edad cuando era necesario reunía a la gente y afrontaba en las contiendas, también junto a Diego Mendez luchó contra los chilenos.
Dice era una persona muy astuta y discreta, al ingresar a la ciudad de Huamanga rápidamente se enteraba los planes de los enemigos, información que transmitía casi de inmediato a su gente, ya sea de manera personal o a través de emisarios, dice ingresaba como si fuera viento para recabar información de sus enemigos, “era el que todo lo ve”, era una persona con fieles contactos, por eso se enteraba de inmediato el día que salía las cargas o la información procedente de Lima o de Cusco. Esa información era muy bien utilizada a favor de su accionar bélica contra el enemigo”(Testimonio del longevo poblador de Chalco, Pablo Cisneros Vílchez de 102 años de edad,publicado en quechua en el libro del escritor Gilver Cisneros Alarcón (2024).
(*) Roberto J. Bustamante, periodista y científico social.
