La Corte Suprema de Justicia de EE.UU. pierde a una gran jueza

 

Por Ramón Jiménez

La jueza Ruth Bader Ginsburg, una gran defensora de los derechos de las mujeres en la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos, murió este viernes a los 87 años, de cáncer al páncreas, en su casa de Washington, D.C.

La jueza Bader Ginsburg —nacida en Brooklyn, Nueva York— es una de las mujeres más respetadas en todo Estados Unidos. Se desempeñó en el cargo por más de 25 años, ya que fue nominada a la Corte Suprema por el entonces presidente Bill Clinton en 1993.

“Nuestra nación ha perdido una jueza de estatura histórica”, señaló el jefe de la Corte Suprema, John Roberts. “Nosotros en la Corte Suprema hemos perdido a una colega muy apreciada. Ahora lloramos, pero con la confianza de que las futuras generaciones recordarán a Ruth Bader Ginsburg como la conocimos nosotros, una incansable y resuelta campeona de la justicia”, destacó.

También la alcaldesa de Washington, D.C., Muriel Bowser exaltó el gran trabajo de la fallecida jueza.

“Hemos perdido a una campeona de la justicia, un ícono y patriota, una mujer que vivió el concepto de construir la más perfecta unión”, dijo Bowser.  “La jueza Ruth Bader Ginsburg luchó por nosotros hasta el final..”, agregó Bowser.

Temerosa de que el gobierno del presidente Donald Trump pueda nombrar a un tercer candidato a ocupar esa alta posición vitalicia, desde que fue elegido en 2016, Bader Ginsburg envió un mensaje a su nieta Clara Spera, donde le expresó: “Mi más ferviente deseo es que no seré reemplazada hasta que un nuevo presidente sea instalado”, escribió la ahora ahora fallecida jueza.

Antes de que Bader Ginsburg falleciera los jueces nombrados por los republicanos sumaban 5-4. Aunque algunas veces el jefe de la Corte Suprema, John Roberts ha emitido su voto junto con los jueces liberales para romper algún empate, como lo hizo con el Dream-Act, para proteger a miles de estudiantes de la deportación.

Si Trump nomina a un nuevo candidato de seguro sería confirmado por el Senado de mayoría republicana; lo que les daría una ventaja de 6-3.

Sin embargo, debido a que las elecciones presidenciales son el próximo mes de noviembre, existe la posibilidad de que haya un tiempo de espera, para que sea el nuevo presidente quien elija al próximo nominado.

Eso ocurrió cuando el presidente Barack Obama estaba a punto de terminar su mandato. So se le permitió que eligiera a un candidato para la Corte Suprema; y fue Trump quien lo eligió. Poco tiempo después Trump escogió al segundo nominado. Y eso es a lo que la jueza Bader Ginsburg se opuso antes de morir.

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