Foto cortesía NBC Washington
La Corte Suprema anuló una ley federal que restringía la facultad del presidente para destituir a miembros de la Comisión Federal de Comercio (FTC, por sus siglas en inglés), ampliando así el control presidencial sobre las agencias federales independientes.
La mayoría conservadora del tribunal revocó un fallo unánime de hace 90 años —conocido como el caso *Humphrey’s Executor*— que limitaba las circunstancias en las que los presidentes podían destituir a los miembros de las juntas directivas de dichas agencias (una medida destinada, en parte, a garantizar una toma de decisiones libre de influencias políticas).
El caso surgió a raíz de la decisión de Trump de destituir a Rebecca Slaughter, miembro de la FTC, sin causa justificada. Slaughter presentó una demanda y los tribunales inferiores ordenaron su restitución, dado que la ley permite destituir a los comisionados únicamente por motivos como mala conducta.
