Foto cortesía Democracy Now!
El Gobierno de Trump ha deportado a 20 inmigrantes a Liberia como parte de un nuevo acuerdo de “tercer país”. Según este acuerdo, Liberia recibirá hasta 1.200 inmigrantes expulsados de Estados Unidos que no tienen vínculos con el país. El primer grupo llegó el jueves al Aeropuerto Internacional Roberts, ubicado en las afueras de la ciudad capital, Monrovia.
Según lo informado por el periódico The Guardian, como parte del acuerdo, Estados Unidos accedió a ampliar de 12 a 36 meses la validez de las visas de visitante para los ciudadanos de Liberia y prometió unos 124 millones de dólares en ayuda. Entre los inmigrantes deportados a Liberia habrá personas oriundas de América Latina y el Caribe.
En noticias relacionadas, el periódico The Atlanta Journal-Constitution informa que el Servicio de Inmigración está intentando deportar a una mujer iraní a la República Centroafricana, un país con el que esta no tiene vínculos y al que el Departamento de Estado de Estados Unidos ha considerado demasiado inseguro para viajar. La mujer se encuentra actualmente detenida en el Centro de Detención de Stewart, una cárcel para inmigrantes situada en el estado de Georgia.
Un residente de Rochester presenta una demanda contra el ICE argumentando que sus agentes violaron sus derechos amparados en la Primera Enmienda de la Constitución de EE.UU.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos está defendiendo las tácticas de hostigamiento desplegadas contra las personas que han criticado su mortífera campaña represiva contra los inmigrantes. Ese es el argumento central en la demanda que David Streever presentó contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) por violar sus derechos amparados en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. \
Streever es un ciudadano estadounidense que se encontraba de viaje en Finlandia cuando dos agentes de inmigración se presentaron en junio en su casa de la ciudad de Rochester, en el estado de Nueva York. Según se informa, los agentes le entregaron a su esposa una “notificación de advertencia” debido a un correo electrónico que Streever había enviado meses antes al ex director interino del Servicio de Inmigración Todd Lyons, en el que lo comparó con un nazi y lo llamó “un ser humano monstruoso”.
