Foto cortesía NBC Washington
El 29 de enero de 2025 ocurrieron tantos fallos que contribuyeron al accidente aéreo más mortífero en suelo estadounidense desde 2001, que es poco probable que la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) identifique una sola causa de la colisión entre un avión de pasajeros y un helicóptero del Ejército cerca de Washington D.C., que causó la muerte de 67 personas, en su audiencia del martes, reportó NBC4.
En cambio, sus investigadores detallarán los hallazgos que influyeron en el accidente, y la junta recomendará cambios para ayudar a prevenir una tragedia similar. La semana pasada, la Administración Federal de Aviación (FAA) convirtió en permanentes las restricciones temporales que impuso tras el accidente para garantizar que los aviones y los helicópteros no compartan el mismo espacio aéreo alrededor del Aeropuerto Nacional Reagan.
Los familiares de las víctimas esperan que estas sugerencias no sean ignoradas, como ha sucedido con muchas recomendaciones anteriores de la NTSB. Tim Lilley, cuyo hijo Sam era el primer oficial del avión de American Airlines, dijo que espera que los funcionarios del Congreso y de la administración implementen los cambios ahora, en lugar de esperar a que ocurra otro desastre.
