Milagros de la naturaleza

La metamorfosis de una estaca fortuita convertita en una hermosa planta con flores. Foto: RJ

Por Ramón Jiménez

Quien diría que una pequeña estaca que fue puesta para apoyar a una planta de zinnia (cambray en algunos países), echaría raíces, hojas y ahora unas preciosas florecitas blancas.

Eso ocurrió hace dos años cuando la zinnia estaba muy cargada de flores y por la fuerza del viento se dobló y estuvo a punto de perderse.

Fue entonces cuando la pequeña estaca fue colocada a la par de la planta dañada sin ninguna intención que se transformara en una nueva planta.

La plantita de zinnia finalizó su ciclo con la ida del verano, pero la pequeña estaca —de una variedad de jazmín— echó raíces, hojas y este 2021 está cargada de flores blancas con tendencia a rosado, muy olorosas por cierto. Quien sabe por cuanto tiempo sobrevivirá los siguientes veranos e inviernos.

Como los agricultores y jardineros saben, una estaca es una rama verde sin raíces y con yemas para que se haga árbol, arbusto o planta; pero este no fue el caso de la plantita de esta historia.

La estaca siguió su proceso de transformación porque la naturaleza así lo quiso, y por el buen corazón de la persona que después de usarla como sostén no la tiró al basurero.

 

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