Foto cortesía Susan Sterner.
Por Ramón Jiménez/ML Noticias
La famosa fotógrafa salvadoreña-estadounidense Muriel Hasbún falleció a los 65 años en su casa en el área metropolitana de Washington este miércoles 13 de mayo, después de batallar por varios años contra una delicada condición médica.
Al momento de su deceso acompañaban a Muriel su esposo David y su hijo Daniel, quienes confirmaron la noticia; la que luego fue divulgada por amistades cercanas que conocían su delicado estado de salud.
Muriel fue una artista reconocida no solo en su natal El Salvador sino en Estados Unidos, Europa y otras regiones del mundo, ya que sus fotografías fueron exhibidas en múltiples galerías y son parte de varios museos incluyendo el Museo Nacional de Arte Americano, que es parte del mundialmente famoso Instituto Smithsonian en Washington, D.C.
También el prestigioso Museo Whitney de Nueva York compró su obra «¿Sólo una sombra?», que muestra una llamativa imagen del Volcán de Izalco, creada por Muriel en 1996 y adquirida por el museo como parte de una colección permanente.
En relación con esta fotografía en el Museo Whitney, Muriel explicó su significado, «me aventuro en un mundo donde el silencio es refugio: perseguida por los nazis en Francia y en Polonia. Mi familia materna, de origen judío, no tuvo más alternativa que volverse invisible. A través de mi trabajo fotográfico, descubro y —errante— rescato el eco de sus voces otrora silenciadas, esperando regenerarlas de cenizas a vislumbre», destacó la ahora fallecida fotógrafa.

Más adelante dijo que que su obra fotográfica es un proceso de reencuentro, de síntesis y de recreación, ya que con ella, el pasado y el presente se entrelazan en una configuración transformada: las arenas del desierto palestino y las cenizas del Este-Europeo se ciernen, se mueven y se mezclan con las arenas volcánicas de El Salvador, creando la textura del camino donde defino y expreso mi vivencia”.
Por varios años Muriel fue decana del Departamento de Fotografía del Colegio de Artes y Diseño Corcoran, que luego pasó a la Universidad de George Washington en la capital estadounidense.
En el Corcoran apoyó a muchos latinos en el área de las artes. Asimismo, fundó Laberinto Projects un proyecto que logró llevar a El Salvador a muchos maestros del área metropolitana de Washington, D.C., para que conocieran la historia y el arte del país donde ella nació.
Fue fundadora y una gran colaboradora de la Casa de la Cultura El Salvador/Salvadoran Cultural Institute —que por más de diez años dirigió la también salvadoreña Jeanette Noltenius antes de jubilarse—, donde apoyó todas las artes y artistas salvadoreños.

Muriel Hasbún es parte de las personalidades salvadoreñas residentes en Estados Unidos entrevistadas para el documental de largo metraje “Las muertes más bellas del mundo”, del productor salvadoreño Quique Avilés, residente en Washington, D.C., cuyo filme ha sido proyectado en diferentes salas de cine en Estados Unidos y en El Salvador.
Compatriotas que conocieron el delicado trabajo de Muriel lamentan su sensible fallecimiento, dado a conocer a través de las redes sociales.
“Un día muy triste para la cultura y el arte de El Salvador. Vuela alto Muriel Hasbún, gracias por todo tu trabajo y esfuerzo por el arte y la cultura de El Salvador”, dijo Ana Beatriz Deleón
También Augusto Crespín publicó un mensaje de condolencia.
“Mi sentido pésame a la familia y a la cultura de El Salvador, ha fallecido la fotógrafa salvadoreña Muriel Hasbún. Excelente artista por su concepto sobre la imagen y la historia de nuestro país”, se lamentó.
Se desconoce cuándo y dónde se llevarán a cabo las honras fúnebres de Muriel Hasbún.
