
Por Ramón Jimenez
Más de 80 mil espectadores —un buen porcentaje latinos de los diferentes países de Centro y Sudamérica— llenaron por completo las gigantescas instalaciones del FedEx Field en Landover, Maryland, que es la sede de equipo de fútbol americano Redskins o Pieles Rojas de Washington, D.C. para ver en vivo el encuentro entre los españoles-catalanes del Barcelona F.C. y el Manchester United de Inglaterra, que ganaron los españoles 1-0 con gol del brasileño Neymar.
A muchos no les importó pagar exorbitantes sumas de dinero —que en algunos casos podría ser media semana de trabajo— para ver en vivo a su equipo favorito, al que toda su vida han visto solamente por la televisión o en los medios escritos.
Los boletos oscilaron entre los $100 y $1,800 dólares o más, dependiendo con que intermediario lo compraron por internet o con que rapidez. Lastimosamente, esas personas se aprovechan de la euforia de los amantes de deporte “rey” en el mundo como es el fútbol-soccer (pero no en Estados Unidos, aunque cada vez es más aceptado).
Mientras que el joven Juan E., un salvadoreño de San Miguel que ahora vive en Alexandria, Virginia pagó alrededor de $140 por el boleto, un día antes del encuentro; Alex G. un adolescente que reside en Silver Spring, Maryland desenbolsó alrededor de $200 por el mismo boleto.
Pero eso no les importó por ver a sus ídolos, aunque sea de lejos, porque verlos de cerca les pudo haber costado más de $1,500.
El próximo encuentro del Barcelona F.C. será contra su eterno rival: Real Madrid, a jugarse en el Hard Rock Stadium de Miami, Florida este próximo sábado 29 de julio a las 7:30 de la noche.


