Foto cortesía NBC Washington
Estados Unidos llevó a cabo una nueva ronda de ataques aéreos contra Irán a primera hora del lunes —tras anunciar la muerte de otro militar estadounidense—, alcanzando una zona cercana a una ciudad del noroeste donde se cree que existen bases de misiles subterráneas. Irán respondió lanzando ataques contra Baréin, sede de la Quinta Flota de la Marina de EE. UU., y contra Kuwait, según reporte de News4.
Estos últimos ataques volvieron a poner de manifiesto cómo, paso a paso, Estados Unidos e Irán se han acercado a una guerra a gran escala, a medida que se desmoronaba el acuerdo provisional del mes pasado —destinado a poner fin definitivamente a las hostilidades— y el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz quedaba prácticamente paralizado. Ambas partes han atacado infraestructuras civiles de las que dependen millones de personas.
Entretanto, el precio del crudo Brent de referencia superó el lunes los 90 dólares por barril, agravando la crisis energética mundial desencadenada por el conflicto. El precio medio del galón de gasolina regular en Estados Unidos también subió a 4 dólares; se trata de un indicador clave para los estadounidenses que ejerce una mayor presión sobre sus bolsillos de cara a las elecciones de mitad de mandato de este otoño.
