Gratos recuerdos estudiantiles. Foto cortesía
Por Alirio Alemán*
LORTON, Virginia, 10 de julio de 2026.- Las últimas 48 horas habían sido demasiado largas en aquella espera, para que un grupo de bachilleres agrícolas del Instituto Nacional de Usulután (INU) se reunieran en la ciudad de Guadalupe, en las faldas del Volcán Chichontepec, departamento de San Vicente, al centro de El Salvador. La espera tenía su recompensa de encontrarse —para muchos— después de 49 años.

En una conversación con el médico veterinario Julio Villacorta me expresaba: «Aquel día ya hace 49 años con sus meses, días y minutos, nunca pensamos que iba a ser tan larga y triste esta separación; pero hoy hemos vivido el entusiasmo de este reencuentro y con ganas de seguir «, palabras que secunda Delmy Novoa: «Esta es una bendición de Dios que podamos compartir, disfrutar y esperando seguir mientras Él nos preste vida».
Lo que inició como una búsqueda de compañeros de estudio en el Agrícola, se ha convertido en una misión para todos de buscar a los demás que andan por ahí dispersos.
«Todo es alegría, me siento emocionada, estar con mis compañeros es como sentir que no ha pasado el tiempo y hoy juntos sentíamos eso, como que estábamos en la granja “, termina diciendo Milagro Ramirez, la única muchacha de la sección “B” del INU.
En la primera reunión, el pasado abril, se juntaron 14 compañeros, y esta vez fueron 24, de 47 encontrados, pues muchos viven fuera del país.
Para Martha Alicia Novoa, la menor de tres hermanas de la sección “A”, decía que durante estos larguísimos años no habían tenido contacto con sus compañeros y hoy habían sido de los primeras en llegar. “Se notaba la gran alegría y felicidad de volver a vernos… me siento muy feliz por este momento vivido”, destacó.

Hay tiempo para todo y más tiempo que vida, una expresión favorita de José Luis Chávez, aquel compañero alegre, jodión en el Instituto y la granja, que hoy disfrutó y se lleva una alegría inmensa en su corazón para nunca olvidar, y que primero Dios vuelvan a estar juntos.
Aquí en EE.UU. y en otros países, habemos un grupo de compañeros que no pudimos estar con ellos en este reencuentro, pero estamos preparando maletas para el próximo a fin de año; ahora solo compartimos esa alegría, la próxima será de abrazos y largas platicas.
Un abrazo grande compañeros de la promoción 77′.
*Alirio Alemán, periodista de Voz de Washington Media
