Las tres víctimas de secuestro y asesinato. Foto: Google/FB
Por Ramón Jiménez/ML Noticias
Los cuerpos de una madre guatemalteca y sus dos hijos que estuvieron desaparecidos desde el mes de enero fueron encontrados esta semana semienterrados en una zona boscosa del condado de Baldwin en Mobile, Alabama, al sur de Estados Unidos.
Los tres fueron vistos por última vez dentro de su hogar alrededor de las 7:30pm del viernes 30 de enero en la localidad de Theodore. El sábado 31 de enero la madre no se presentó para su habitual traslado a su trabajo, ya que ella no manejaba.
Las autoridades de ese condado confirmaron esta semana que se han recuperado los tres cuerpos de Aurelia Choc Cac, de 40 años, y de sus hijos Niurka Zuleta Choc, de 17 años, y Anthony García Choc, de 2 años que supuestamente fueron asesinados y luego enterrados a poca profundidad.

Según voceros de la Oficina del Sheriff del condado de Mobile el día de su desaparición entraron a la vivienda y encontraron sangre por toda la casa.
Explicaron que la ropa estaba esparcida, como si hubiera sido arrojada al azar. Las pertenencias personales —teléfonos celulares, dinero en efectivo, tarjetas de crédito— seguían intactas. Los investigadores señalaron que había claros indicios de forcejeo.
Fue entonces que comenzaron a surgir las conexiones. El empleador de Aurelia, Silverio García, de 60 años, fue arrestado el 3 de febrero de 2026. No por secuestro, sino por posesión ilegal de un arma de fuego.
Las autoridades afirman que García es un inmigrante originario de Guatemala y que actualmente se encuentra bajo una orden de retención de ICE. García mantiene una relación sentimental con una hija de Aurelia de 21 años.
El 9 de febrero de 2026, después de las pruebas de ADN y otras evidencias forenses presentadas por la fiscalía, fue capturado Juan Carlos Argueta Guerra y acusado de tres cargos de secuestro en primer grado en relación con la desaparición.
Si es encontrado culpable del secuestro y asesinato de la madre y sus dos hijos, García Guerra podría enfrentar cadena perpetua o incluso la pena máxima.
