Foto cortesía NBC Washington
Millones de personas en el centro y este de Estados Unidos podrían enfrentarse a días con índices de calor que alcancen o superen los 100 grados Fahrenheit (aprox. 38 °C).
Una ola de calor intensa y prolongada podría traer temperaturas récord al centro y este de Estados Unidos antes de las celebraciones del Día de la Independencia.
Casi 142 millones de personas se encontraban bajo alertas de calor del Servicio Meteorológico Nacional, cifra que probablemente aumentará a medida que el calor se desplace hacia el sureste, el Medio Oeste y el noreste del país.
«Los últimos modelos meteorológicos coinciden firmemente en señalar una ola de calor potencialmente histórica en el tercio oriental del país para finales de esta semana», indicó el servicio meteorológico en un análisis de pronóstico emitido el domingo.
El servicio meteorológico añadió que el jueves y el viernes podrían registrarse «máximas históricas absolutas» en algunas localidades.
Ciudades como Chicago; Kansas City y St. Louis (Missouri); Nashville (Tennessee); Savannah (Georgia); Filadelfia y Boston están bajo alerta, y se espera que las temperaturas máximas diurnas oscilen entre los 90 y los 100 grados Fahrenheit (aprox. 32 °C a 38 °C).

El análisis del pronóstico para Kansas City señaló que este calor persistente podría prolongarse hasta el 4 de julio. «Esperamos mantenernos bajo un patrón de clima cálido y seco al menos hasta el jueves, aunque probablemente hasta el sábado», afirmó.
A medida que la ola de calor llegue al este a mediados de semana, el índice de calor podría superar los 100 grados Fahrenheit en Filadelfia y Washington; en Filadelfia, la sensación térmica podría llegar a los 112 grados (aprox. 44 °C) el jueves.
La oficina del servicio meteorológico para la ciudad de Nueva York emitió una vigilancia de calor extremo para la región, vigente desde el lunes hasta el miércoles. Se prevé que la temperatura de sensación térmica —conocida como índice de calor— alcance los 108 grados Fahrenheit (aprox. 42 °C).
Al tener en cuenta la humedad, los índices de calor podrían oscilar entre los 105 y los 114 grados Fahrenheit (aprox. 40 °C a 45 °C) en otras zonas afectadas por este sistema de alta presión a lo largo de la semana.
Las temperaturas máximas en el este y el sureste se situarán, por lo general, entre 5 y 10 grados Fahrenheit por encima de lo normal a medida que la ola se extienda hacia el este; podrían batirse algunos récords en localidades de Florida como Cayo Hueso (Key West), Miami, Orlando y Tampa. Gran parte del suroeste ya registraba temperaturas máximas cercanas a los 100 grados Fahrenheit (unos 38 °C).
Según el servicio meteorológico, persistirán condiciones propicias para los incendios —incluyendo aire seco continuo y ráfagas de viento de hasta 30 millas por hora (unos 48 km/h)— en gran parte de Arizona, el este de Utah, el oeste de Colorado, el oeste de Nuevo México y partes del sur de Wyoming.
Utah, Colorado y otros estados del oeste se han visto afectados por incendios forestales de gran magnitud durante el fin de semana, incluido el incendio Cottonwood, que abarca 93.607 acres; según un informe del mando conjunto, a última hora de la tarde del domingo, los 1.200 bomberos y el personal de apoyo no habían logrado contenerlo en absoluto. Asimismo, funcionarios federales informaron que tres bomberos asignados a otros dos incendios fallecieron en acto de servicio el sábado cerca de la frontera entre Utah y Colorado.
Una serie de masas de aire más fresco provenientes del oeste desplazará hacia el este el calor seco del fin de semana; allí, el sistema se estacionará sobre el valle de Tennessee a medida que se expande, según los meteorólogos federales.
Este tipo de domo de alta presión empuja el aire hacia la superficie terrestre, calentándolo a medida que desciende.
Un frente frío procedente de las llanuras del norte —Wyoming, Montana y las Dakotas— podría chocar con el domo de calor situado al sur, provocando tormentas eléctricas en el valle del Misisipi hasta el lunes, indicó el servicio meteorológico.
Al otro lado del Atlántico, una histórica ola de calor que azota Europa se ha cobrado vidas. Autoridades francesas señalaron que el país registró cerca de 1.000 muertes adicionales durante el reciente periodo de calor extremo sin precedentes.
Un estudio realizado por científicos de la Tierra de Estados Unidos, Australia y China, publicado el año pasado, concluyó que «el calentamiento global es responsable de los aumentos a largo plazo en la frecuencia e intensidad de episodios simultáneos de calor extremo», según un resumen del informe.
Escrito por Christine Rapp y Dennis Romero
Editado por Ramón Jiménez/ML Noticias
