Treinta y dos mil pesos
Por Alfonso Villalva P. Mira, siempre dije que la necesidad, que la maldita hambre que me producía retortijones en las tripas, dolores de panza que por las noches me hacían sudar, frío, feo, mientras pensaba en la letra que tenía que pagar a nuestra líder del barrio, Fabiola Campollanes, quien…
