El fiscal estatal del condado de Baltimore, Scott Shellenberger, anunció que no se presentarán cargos contra el oficial de policía que le disparó a Korryn Gaines, de 23 años de edad, así como a su hijo de cinco años de edad, Kodi.
Gaines murió a consecuencia de los disparos de la policía el 1 de agosto, después de que un equipo SWAT le rompiera la puerta e irrumpiera en su hogar con el fin de presentar una orden relacionada con una infracción de tránsito.
Su hijo Kodi fue herido por disparos de la policía, pero sobrevivió.

