Varias familias afrikáneres están regresando a Sudáfrica al no adaptarse al sistema de vida en EE.UU. Foto: Pretoria Flying News
WASHINGTON, D.C., 28 de mayo de 2026.- El 27 de mayo se publicó en el Registro Federal una Determinación Presidencial de Emergencia (DP) sobre la admisión de refugiados para el año fiscal (AF) 2026, basada en la constatación por parte del Presidente de una «situación de emergencia imprevista en materia de refugiados». Esta nueva norma permitirá la admisión a Estados Unidos de 10.000 personas, exclusivamente afrikáneres de Sudáfrica, como refugiados.
El obispo Brendan J. Cahill, presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, emitió la siguiente declaración:
“Ofrecer refugio a las personas vulnerables y perseguidas del mundo es un principio fundamental de nuestro país y es lo que lo hace grande. Durante décadas, Estados Unidos se caracterizó por brindar esta oportunidad, sin favorecer a ningún grupo en particular, sino otorgando asistencia de acuerdo con nuestras leyes, nuestros valores compartidos y el interés nacional. Sin embargo, lamentablemente, hoy no es así. Agradecemos que la Administración reconozca que nuestro país puede seguir reasentando refugiados y reiteramos nuestro llamado para que el reasentamiento se extienda a otras personas necesitadas, incluidas aquellas perseguidas por motivos religiosos, quienes actualmente no tienen acceso a refugio en nuestro país.”

En octubre pasado, el predecesor del obispo Cahill también abordó el trato discriminatorio que recibían los refugiados. En enero de 2025, el presidente suspendió indefinidamente el Programa de Admisión de Refugiados de EE. UU. y fijó la cuota para el año fiscal 2026 en 7500 refugiados.
Prácticamente todos los refugiados reasentados eran afrikáneres a quienes se les concedieron excepciones individualizadas a la suspensión. En el momento en que se suspendió el programa de admisión de refugiados, más de 100 000 personas de diversos países habían recibido la aprobación condicional para obtener el estatus de refugiado en Estados Unidos y estaban a la espera de ser reasentadas a través del programa, algunas después de haber estado en el proceso durante varios años.
