Crédito de fotot: prairielanddefendants.com
En el estado de Texas, otras siete personas fueron sentenciadas a prisión por cargos de terrorismo por participar el 4 de julio del año pasado en una protesta frente a la cárcel para inmigrantes denominada Centro de Detención de Prairieland, durante la cual se lanzaron fuegos artificiales y un agente de policía resultó herido de bala.
Todas las personas sentenciadas el miércoles, excepto una, se habían declarado culpables. Las penas impuestas oscilan entre dos y 15 años de prisión. La última persona acusada, Inés Soto, fue condenada por proporcionar apoyo material a terroristas y otros cargos, y fue sentenciada a 50 años de cárcel.
Esto se produce pocas semanas después de que otras ocho personas, condenadas tras un juicio, recibieran penas inusualmente severas de varias décadas de prisión, entre ellas Benjamin Song, un exreservista del Cuerpo de Marines de Estados Unidos que fue sentenciado a 100 años de cárcel.
