Foto cortesía NBC Washington
El miércoles, a la hora de la cena, un grupo de personas —muchas de las cuales se ganan la vida conduciendo entre el tráfico y bajo cualquier condición meteorológica para repartir comida— se detuvo para rendir homenaje a uno de los suyos, según reporte de News4.
Nolberto Meza, de origen peruano, murió atropellado el sábado en el puente Taft, en el noroeste de Washington D. C., por un conductor que intentaba escapar de la Policía de Parques de EE. UU. (U.S. Park Police).
Los asistentes dispusieron sus ciclomotores y motocicletas formando una guardia de honor para Meza. Muchos lo conocían. Todos compartían su realidad cotidiana: largas jornadas repartiendo comida a través de aplicaciones, soportando un calor abrasador, la lluvia y tormentas de nieve. Las flores que colocaron en la valla del puente Taft eran un tributo a aquel hombre que, al igual que ellos, se abría paso entre el tráfico tratando de mantenerse a salvo y de ganarse la vida.
